Foro Defensa México

Pega extorsión a la Condesa

Ir abajo

Pega extorsión a la Condesa

Mensaje por Lanceros de Toluca el Julio 8th 2015, 14:13

Pega extorsión a la Condesa

Según las denuncias, los extorsionadores tienen datos hasta de familiares de los dueños de los negocios. Foto:

REFORMA / Redacción
Cd. de México (04 julio 2015).- Una red de extorsionadores tiene contra la pared a restauranteros de la Colonia Condesa.

Les cobran de 5 a 10 mil pesos a la quincena a cambio de no atentar contra la integridad de gerentes y dueños, así como de sus familias.

El "derecho de piso" lo exige un grupo de entre 8 y 10 jóvenes quienes llegan a los establecimientos a bordo de motocicletas o camionetas negras con placas oscurecidas con micas.
Notas Relacionadas
Investigan romances de antrero ejecutado
Indagan a La Unión por crimen de antrero

"Dependiendo del sapo es la pedrada. A nosotros nos cobran 10 mil a la quincena (por 'derecho de piso')".
Gerente
de un restaurante

Testimonios de gerentes, meseros, valet parking y franeleros de la zona refieren que las extorsiones comenzaron a finales del año pasado y no han cesado desde entonces.

El gerente de un restaurante contó que el modus operandi de la banda es vigilar primero todos los movimientos del establecimiento para identificar al dueño y a los encargados, a quienes siguen por varios días hasta recabar todos los datos de los familiares.

Después de esto, llegan armados para plantear sus exigencias mediante amenazas.

"Dependiendo del sapo es la pedrada. A nosotros nos cobran 10 mil a la quincena. En mi caso, yo empecé a ver a unos chavos que venían a comer muy seguido, molestaban a los clientes y les faltaban el respeto a las meseras.

"Llegó el momento en que venían a diario en diferentes horarios. Estaban checando todos nuestros movimientos. Y, como a los 15 días, me llamaron porque se querían arreglar con el dueño. Me dijeron que, si no le hablaba, me matarían en ese instante", relató.

Sabían todos los datos del dueño y su familia, afirma; es por ello que prefieren pagar la cuota que denunciar.

En otro establecimiento, el encargado reveló que los cobros se hacen principalmente en fines de semana cercanos a la quincena. Lo hacen, añadió, jóvenes mayores de 25 años que discretamente muestran el arma para exigir el efectivo: 10 mil pesos a los negocios grandes; a los pequeños, 5 mil.

"Se estacionan en doble fila o frente a la entrada. Desde que se bajan del carro o la motocicleta, uno ya sabe a qué vienen", contó el mesero de un bar.

Los gerentes consultados por REFORMA aseguraron que en la zona son alrededor de 50 establecimientos, entre restaurantes y bares, a los que les cobran "derecho de piso".

"No nos queda de otra (que pagar). Al dueño del Life lo mataron porque le querían aumentar el cobro de la plaza y él se negó. Supe que salió de broncas con alguno de los líderes, lo amenazaron y lo mataron", dijo una de las fuentes.

El domingo por la madrugada fue ejecutado Marco Antonio Cardona Utrilla, dueño del bar Life, ubicado en Alfonso Reyes y Saltillo, al salir del establecimiento.

Leer más: http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/articulo/default.aspx?id=582841&md5=52ae73e4e25403f0ec776b6d0ede5384&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe#ixzz3fKS1DPmQ

Lanceros de Toluca
Alto Mando
Alto Mando

Masculino Cantidad de envíos : 19875
Fecha de inscripción : 25/07/2008 Edad : 98

https://www.facebook.com/pages/Defensa-M%C3%A9xico/3631280304218

Volver arriba Ir abajo

Re: Pega extorsión a la Condesa

Mensaje por Lanceros de Toluca el Julio 8th 2015, 14:15

p****e procurador p*****o. Ni hacer diligencias sabe.

Vigilan, aún sin arrestar, en la Condesa

El operativo para vigilar la Condesa inició la noche del sábado. Foto: Ricardo Moya Goméz
Para la vigilancia, la SSP envió a 120 elementos y la PGJDF a 300 agentes. Foto: Ricardo Moya
Ante cámaras y micrófonos, restauranteros negaron extorsiones tras ser cuestionados por el Procurador capitalino. Foto: Ricardo Moya
El operativo para vigilar la Condesa inició la noche del sábado. Foto: Ricardo Moya Goméz
Para la vigilancia, la SSP envió a 120 elementos y la PGJDF a 300 agentes. Foto: Ricardo Moya

Prev
Next
Arturo Sierra y Yáscara López
Cd. de México (05 julio 2015).- Durante el primer fin de semana del Operativo Condesa Seguro, en el que participan 420 policías preventivos y de investigación, no se reportaron detenciones importantes.

Tan sólo el arresto y traslado al Juez Cívico de dos personas en el corredor Roma-Condesa por ingerir bebidas embriagantes en vía pública.

Ni la SSP, que envió a 120 elementos, ni la PGJDF que, usó 300 agentes, reportaron de detenciones de personas.
Notas Relacionadas
Acude titular de PGJDF a la Condesa
Refuerzan vigilancia en la Condesa
Pega extorsión a la Condesa

Tampoco se informó sobre arrestos de extorsionadores que se dediquen a cobrar a los dueños de bares para no ocasionarles daños, motivo por el cual se realizó el operativo.

La SSP dijo que durante la noche del sábado y madrugada de este domingo, tras la jornada Conduce Sin Alcohol, un total de 120 personas fueron llevadas al Juez Cívico por manejar superando los niveles permitidos.

En total, se realizaron 4 mil 27 entrevistas a conductores y 287 pruebas de alcoholemia.

REFORMA publicó el sábado que grupos delictivos cobran de 5 a 10 mil pesos a la quincena a cambio de no atentar contra la integridad de gerentes y dueños, así como de sus familias.

Durante el operativo, los elementos realizarán una campaña de acercamiento con negocios y vecinos para que haya denuncias.


Niegan restauranteros extorsiones ante cámaras


Con cámaras y micrófonos, el Procurador del DF, Rodolfo Ríos preguntó a encargados y gerentes de restaurantes de la Condesa si habían sido extorsionados o amenazados, durante su visita a la zona restaurantera todos los entrevistados le dijeron que no.

Ríos solicitó a estas personas que salieran de sus establecimientos con el argumento de no molestar a los comensales, y luego les aclaró que su vista se debía a rumores de que en esa zona les cobraban semanalmente cierta cantidad.

Media docena de entrevistados, Ríos dijo que hadas el momento la PGJDF no ha recibido denuncias de por parte de restauranteros.

"Había muchos rumores de que en estos lugares, en la Condesa, ha habido extorsión lo que llaman cobro de piso, queremos verificar si a ustedes les han hecho algún tema de intimidación.

"Si les han venido a pedir dinero, si les han obligado a entregar alguna cantidad semanal quincenal, mensual, para protección digamos tema de protección", preguntó Ríos a un restaurantero.

Uno de los entrevistados respondió:

"Pues nunca, ojalá no se dé".

A lo que el Procurador contestó:

"Lo que nosotros hemos procurado es que no se dé, que siga siendo una zona segura donde la gente como ahorita podemos observar coma tranquilamente con la familia, ya sea en la tarde o en la noche".

Tras la breve charla, Ríos le entregó un tríptico en el que se explica qué es la extorsión y da una reseña de cómo actúan los delincuentes.

No obstante, el papel no habla sobre otro modos operandi de extorsión, como el que han dicho restauranteros de la Condesa, cuando los hampones llegan a los establecimientos y directamente solicitan el dinero.

Leer más: http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/articulo/default.aspx?id=583689&md5=b8aac60756944390f9ccd2c49fd7596e&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe#ixzz3fKSY7Ncl


Lanceros de Toluca
Alto Mando
Alto Mando

Masculino Cantidad de envíos : 19875
Fecha de inscripción : 25/07/2008 Edad : 98

https://www.facebook.com/pages/Defensa-M%C3%A9xico/3631280304218

Volver arriba Ir abajo

Re: Pega extorsión a la Condesa

Mensaje por Lanceros de Toluca el Julio 8th 2015, 14:16

Refuerzan vigilancia en la Condesa

El opertaivo en la Condesa no tendrá un tiempo definido, dijo el titular de la SSP, Hiram Almeida. Foto: Especial

Cristina Hernández
Cd. de México (04 julio 2015).- La Secretaría de Seguridad Pública del DF anunció un operativo con 120 elementos para reforzar la seguridad en la zona de la Condesa.

El titular de la dependencia, Hiram Almeida, informó que con el dispositivo se pretende acercar los servicios de seguridad a la ciudadanía y comerciantes para que se acerquen a denunciar, en su caso, abusos o extorsiones.

"No tenemos denuncias, en alguno de los casos se ha comentado que existe algún tema de cobro de piso o extorsión por parte de algunos comercios, ése es otro mensaje.
Notas Relacionadas
Pega extorsión a la Condesa
Investigan romances de antrero ejecutado
Indagan a La Unión por crimen de antrero

"Estamos presentes para que tengan la confianza de que si existiese el caso, si fuese el caso y hubiese un acto criminal de esta naturaleza, denuncien para poder reaccionar en consecuencia", dijo en un recorrido de vigilancia en el Parque México.

Además, informó, se buscará mantener en cero los robos a transeúnte, de vehículo y asaltos a negocio.

"Lo que venimos es a reforzar la zona, es una zona donde durante todo el año hemos venido a la baja en incidencia delictiva y así queremos mantenerlo. Hoy venimos trabajando bajo un programa que se denomina 'Riesgo Cero', es decir, que el delito no exista.

"Tenemos que trabajar eso, hay alguna inquietud sobre algunos temas en la zona, hemos bajado los delitos que se presentan, el robo de vehículo, robo a cuentahabiente, robo a transeúnte, el robo a negocio, pero necesitamos atenuar para que el fenómeno y la seguridad y la percepción de la ciudadanía sea de certeza de una Policía que es social y trabaja siempre para la gente", abundó.

Almeida dijo que el operativo no tenía una fecha determinada y que se realizaría el tiempo necesario para mantener los niveles de seguridad.

REFORMA publicó hoy que una red de extorsionadores tiene contra la pared a restauranteros de la Colonia Condesa.

Les cobran de 5 a 10 mil pesos a la quincena a cambio de no atentar contra la integridad de gerentes y dueños, así como de sus familias.

El "derecho de piso" lo exige un grupo de entre 8 y 10 jóvenes quienes llegan a los establecimientos a bordo de motocicletas o camionetas negras con placas oscurecidas con micas.

Testimonios de gerentes, meseros, valet parking y franeleros de la zona refieren que las extorsiones comenzaron a finales del año pasado y no han cesado desde entonces.
Leer más: http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/articulo/default.aspx?id=583180&md5=8b57a212049ce830fa1ebac6103554b1&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe#ixzz3fKT15ej3


Lanceros de Toluca
Alto Mando
Alto Mando

Masculino Cantidad de envíos : 19875
Fecha de inscripción : 25/07/2008 Edad : 98

https://www.facebook.com/pages/Defensa-M%C3%A9xico/3631280304218

Volver arriba Ir abajo

Re: Pega extorsión a la Condesa

Mensaje por ogmios03 el Julio 8th 2015, 14:51



ya han salido varios residentes incluso periodistas a decir que eso es verdad, y que ellos como residentes sufren y han visto bastantes cosas. Pero este p*****o procurador para que no lo corran sale a hacer sus ridículos.

Pobre idiota la verdad, una vez lo ví en A Quien Corresponda donde fue a un operativo de seguridad el Estadio Azteca (eso no le compete) pero ahí andaba el p*****o, con su séquito de arrastrados y el pobre imbecil ahí caminando como si fuera un León. Ha de haber creído que era el próximo Mancera.

ogmios03
Comisario General [Policía Federal]
Comisario General [Policía Federal]

Masculino Cantidad de envíos : 1148
Fecha de inscripción : 17/01/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: Pega extorsión a la Condesa

Mensaje por ogmios03 el Julio 8th 2015, 14:54

Presento mis credenciales: he vivido la mayor parte de mi vida en la
colonia Condesa. Algunos amigos hacen comentarios mordaces de mi
persona y dicen que es como una denominación de origen. Tienen razón,
y yo añado que se trata de un origen pequeño y más bien modesto. Al
cabo de los años, he vivido las cuatro grandes transformaciones que
cambiaron a la colonia.
La primera ocurrió en los remotos años 70, cuando el regente Carlos
Hank González y sus urbanistas segmentaron a la ciudad en muchos
ejes. Dicen los que saben que era un cambio obligado en calles que no
se planearon para millones de coches. Que yo recuerde, los Ejes Viales
no favorecieron el transporte público. Un día, el camellón de Juan Escutia
desapareció con sus palmeras para dejar su lugar a un ancho eje de
asfalto, no recuerdo el número, nunca me lo aprendí. La nomenclatura
urbana es una de las formas más profundas de la memoria.
La segunda ocurrió durante el terremoto de 1985. Fue un cambio más
bien por contagio; la colonia Roma y sus habitantes sufrieron de verdad el
sismo. Aún recuerdo los edificios tendidos en el piso, el derribo, el olor a
gas. El sismo tiró los precios de la colonia y hubo una rotación de
propietarios. Algunos pudimos comprar una casa a principios de los 90 a
precio de risa.
La tercera modificación seria ocurrió en silencio y sin pausa. Un día salí
de un bar en la calle Michoacán y pensé que estaba en un sueño
absurdo: un lugar repleto de luces y restoranes. La Condesa se convirtió
en un gran centro social. El crecimiento ocurrió a la trompa talega: sin
regulación ni orden. Es dable suponer que la Condesa se volvió el paraíso
de la corrupción. Dinero a manos llenas en la delegación: construcción
de edificios, oficinas a granel, apertura de piqueras, antros, hoyos negros.
El cuarto cambio es el más peligroso pues pone en juego la seguridad de
los vecinos como nunca antes. La Condesa se convirtió en el escenario
del gran negocio del hampa. Carlos Puig ha escrito en estas páginas que
el robo, los asesinatos, el derecho de piso, todo ello es el resultado de la
impunidad y la transa. Desde luego tiene razón. No sobra añadir que fue
la izquierda quien permitió que el crimen creciera en la colonia como la
humedad en un muro. A ver quien la quita

http://www.milenio.com/firmas/rafael_perez_gay/Condesa_18_550924927.html

ogmios03
Comisario General [Policía Federal]
Comisario General [Policía Federal]

Masculino Cantidad de envíos : 1148
Fecha de inscripción : 17/01/2014

Volver arriba Ir abajo

CÓMO EL CORREDOR CONDESA-ROMA SE VOLVIÓ UNA ZONA INSEGURA (1 de 3)

Mensaje por belze el Julio 24th 2015, 16:04


CÓMO EL CORREDOR CONDESA-ROMA SE VOLVIÓ UNA ZONA INSEGURA (1 de 3)

Por Mayela Sánchez julio 15, 2015 - 00:00h


En el Distrito Federal, la entidad con la más alta tasa de incidencia delictiva, la inseguridad sigue siendo la principal preocupación de sus habitantes, tal como lo señalan datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública.

Pero en el corazón económico y político de la capital del país, la Delegación Cuauhtémoc, en el área que comprende el polígono Roma-Condesa, la delincuencia va convirtiéndose en una preocupación creciente para sus habitantes. Las recientes denuncias sobre supuestos cobros de “derecho de piso” en negocios de la zona puso de nuevo la atención en ese fragmento de la ciudad. Pero no es ese el único problema delincuencial, de acuerdo con vecinos.

Y así los casos de asaltos, robos de vehículos o autopartes o robos a casas comienzan a asomarse. Si bien no se trata de la zona más violenta o peligrosa de la ciudad, ni su caso es punto de comparación para el resto de la ciudad, lo cierto es que se enmarca en una realidad de inseguridad persistente, atizada por la corrupción y la incapacidad de las corporaciones policiales, y que tan sólo en los primeros cinco meses acumuló más de 14 mil delitos.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Operativo realizado por la policía de la capital del país, luego de que medios de comunicación denunciaran casos de extorsión a negocios instalados en la colonica Condesa. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 15 de julio (SinEmbargo).— En menos de un minuto, un automovilista a bordo de un vehículo blanco es asaltado en la calle Zamora, en la colonia Condesa. Una cámara de seguridad de un edificio cercano capta la escena: el automóvil se detiene en doble fila y segundos después un vehículo color gris se estaciona detrás suyo, como para cubrir a un sujeto que se acerca a pie.

El sujeto, playera a rayas, camina hasta la ventanilla del conductor. El auto gris arranca y se va. El robo transcurre en un par de segundos. En perfecta sincronía, el asaltante comienza a caminar hacia la calle, ya con el botín, cuando una motoneta aparece.

El sujeto con playera a rayas se monta detrás del conductor de la motoneta. La motoneta se va. Todo ocurre en menos de un minuto y a plena luz del día.

El conductor del auto blanco acaba de ser despojado de dinero en efectivo, que había retirado de un cajero en Ciudad Satélite, Estado de México. Posiblemente los asaltantes lo seguían desde ahí.

Cerca de donde ocurrió ese asalto, un vendedor de una tienda de bicicletas cuenta que atestiguó cómo a un motociclista que circulaba por la avenida Juan Escutia, un grupo de asaltantes le quitaron su vehículo, como a las 8 de la noche.

Por la zona, refieren vecinos, un negocio fue recientemente robado.

No muy lejos de ahí, en la vecina colonia Hipódromo Condesa, J. fue asaltado dos veces el mismo día el 22 de enero pasado.

El primer asalto ocurrió después de que salió de una sucursal bancaria a la que había ido a cambiar un cheque. Eran las 11 de la mañana, y a cuadra y media del banco, en la avenida Ámsterdam, dos sujetos armados se acercaron y le pidieron el dinero, entre 8 mil 500 y 9 mil pesos. Él supone que lo habían vigilado desde el banco porque sabían dónde había guardado el dinero y ni siquiera se molestaron en pedirle la cartera. También le robaron el teléfono celular y su anillo de casado.

Tras el robo, J. continuó su camino por la avenida Ámsterdam rumbo a la calle de Michoacán. Había dado apenas unos veinte pasos cuando decidió voltear para intentar ver por dónde se habían ido los delincuentes y tratar de localizar a algún policía, cuando otros dos sujetos, también armados con pistola, lo increparon para asaltarlo.

Él les explicó que recién lo habían asaltado. Los sujetos lo revisaron, le encontraron la cartera que los otros delincuentes no le habían quitado. No se la llevaron, pero como uno de ellos la tocó, dejó sus huellas. De poco le serviría esa prueba a J. más tarde, cuando presentó una denuncia en el Ministerio Público.

A Adriana Bernal, el pasado 5 de mayo le robaron los espejos de su camioneta afuera de su casa, ubicada en la calle Francisco Márquez, a plena luz del día.

Habitante de la Condesa durante 34 de los 39 años que tiene, refiere otros casos de cercanos de delitos, como que a su vecina le quitaron los tapones de su automóvil o que a su madre la asaltaron en el cajero automático de la sucursal de Bancomer que está en avenida Ámsterdam y Campeche.

¿Cómo es que una de las zonas más importantes económicamente y de atractivo turístico de la delegación Cuauhtémoc -en el corazón de la ciudad- se convirtió en un espacio donde cada vez es más común conocer de asaltos, robos de vehículos o a casas, extorsiones a negocios y hasta la presunta operación de bandas del crimen organizado en la venta de drogas?

Si tuviera que situarse un momento en que ese cambio se empezó a dar, Bernal lo ubica hace una década, cuando el polígono que forman las colonias Condesa, Hipódromo e Hipódromo-Condesa empezó a ponerse de moda y llenarse de negocios, sobre todo restaurantes y bares. Actualmente, esa zona de referencia abarca también a las colonias Roma Norte y Roma Sur, en lo que conforman el polígono Roma-Condesa.

Uno de los primeros delitos que comenzaron a ocurrir, recuerda la vecina de esa zona, fue el robo a automovilistas. Los ladrones aprovechaban el tiempo que los automovilistas tenían que esperar para estacionarse para atracarlos.

Había una banda de asaltantes a la que llamaban “Los Yuppies”, porque sus integrantes se vestían formales y se arreglaban, de modo que nadie sospechara de ellos por su aspecto distinto al de la gente que suele concurrir la zona, de clase media alta.

La anécdota es ilustrativa, porque de alguna manera refleja lo que los propios vecinos consideran una razón de por qué la delincuencia permeó el polígono Roma-Condesa: al convertirse en una zona de atractivo turístico, comercial y de vivienda para gente de clase media alta, eventualmente también se hizo atractiva para los delincuentes que vieron en ese tipo de gente un buen botín.

“Un ratero sabe que si tienes 30 mil pesos para pagar la renta de una casa […] tienes lana”, razona Bernal. “En la Condesa tú puedes saber el poder adquisitivo [de las personas] por el perro que traen”, desliza la vecina en otro momento de la entrevista.

De alguna manera, todo se ha vuelto atractivo para robar en esa zona, pues así como ocurren asaltos a transeúntes, robos de casas o de vehículos, son comunes los robos de bicicletas o de animales de compañía.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
El Distrito Federal ocupa ya los primeros lugares en delitos de alto impacto. Foto: Luis Barrón, Sinembargo

ALTA INCIDENCIA DELICTIVA

Tal explicación puede ser cierta, pero es subjetiva, apunta Alejandro Espriú Guerra, especialista en seguridad del Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde). En su valoración hay también un aspecto objetivo que tiene que sopesarse.

Esa parte objetiva es la de las cifras. De acuerdo con el informe Incidencia de los delitos de alto impacto en México 2014, del Observatorio Nacional Ciudadano, el Distrito Federal se ubica entre las entidades con mayores tasas de incidencia para los delitos de extorsión, robo con violencia y robo de vehículo.

Asimismo, datos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) dan cuenta de que Cuauhtémoc es la delegación con la mayor tasa delictiva de delitos de alto impacto en el Distrito Federal, con una tasa de 113.6.

Para mayor precisión, en el desglose por Coordinaciones Territoriales de dicha delegación (a la que pertenece el polígono Roma-Condesa) se aprecia que la Coordinación Territorial 7, con sede en la colonia Roma y la más próxima a la zona, se muestra que en 2014 se registraron 658 delitos de alto impacto, siendo la segunda Coordinación Territorial con más delitos registrados, después de la número 8, con sede en la colonia Obrera. En delitos de bajo impacto, también obtuvo el segundo lugar, con 3 mil 654 casos.

En los primeros cuatro meses de este año, los delitos de alto impacto en esa Coordinación Territorial sumaron 148, conservando el segundo lugar en incidencia en ese tipo de delitos, y 821 en delitos de bajo impacto, quedando en tercer lugar.

Lo cierto es que lo que ocurre en esa parte de la ciudad no es ajeno a lo que pasa en el resto de la capital, que para el mes de mayo registraba 14 mil 250 delitos cometidos, siendo así la entidad con la segunda mayor incidencia delictiva del país, sólo por debajo del Estado de México.

Por ello es que Pablo Manzo, especialista en seguridad pública y profesor de la Universidad Iberoamericana, sitúa lo que ocurre en el polígono Roma-Condesa como parte de una situación generalizada de inseguridad en la ciudad, resultado de una descomposición social e incapacidad de los cuerpos policiales.

“En el fondo lo que hay es una corrupción general y obviamente una incapacidad de los órganos de seguridad que tienen a su cargo la garantía de la seguridad”, sentencia.

¿Qué tanto peso tiene el que se trate de esa zona en particular?, se le inquiere al académico. Él responde que ninguna y, más bien, denota una obviedad que bien puede explicarse con aquella conocida frase “Según el sapo, es la pedrada”.

Espriú Guerra apoya esa lógica y añade que si el fenómeno delincuencial se ha hecho más notorio en esa parte de la ciudad es por la incidencia de los actores afectados. En el caso reciente de las denuncias de dueños sobre supuestas extorsiones, ejemplifica, los afectados pertenecían al sector empresarial. Ahí también cabría, pues, la alegoría del sapo y la pedrada.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Vecinos de la colonia Roma también han denunciado desde noviembre pasado el aumento de robos a personas, viviendas y comercios. Foto: Luis Barrón, Sinembargo

LA ILEGALIDAD COMO NORMA

Desde que en 2012 comenzó la polémica respecto a la puesta en marcha de parquímetros en las cinco colonias que comprenden el polígono Roma-Condesa, Mayela Delgadillo se convirtió en una especie de activista en su vecindario, la colonia Roma Sur. De la defensa del espacio público pasó a involucrarse también en otro de los grandes fenómenos que está experimentando esa parte de la ciudad: el desarrollo urbano desordenado y sin control.

Por eso es que cuando Delgadillo, quien actualmente forma parte del Comité Ciudadano Roma Norte III, habla sobre cómo la delincuencia logró instalarse en la Roma-Condesa, inevitablemente lo asocia con esa otra problemática, que se manifiesta lo mismo con la constricción de oficinas o departamentos de forma irregular, la operación de bares y restaurantes sin permisos o en zonas prohibidas, la persistencia de los llamados franeleros, o el crecimiento del comercio ambulante. El trasfondo, pues, es la permisividad de lo ilegal.

Una estampa apropiada de ese argumento bien podría encontrarse en la avenida Insurgentes, a la altura de las calles San Luis Potosí y Sonora. En ese fragmento de ciudad, que es también una porción del polígono Roma-Condesa, es posible contabilizar ya desde antes de las 10 de la mañana unos 16 puestos ambulantes, la mayoría de ellos de comida, sobre las banquetas aledañas al cruce de Insurgente y San Luis Potosí. Unos nueve de esos negocios informales permanecen abiertos a toda hora, y aunque varios de ellos se han mantenido ahí desde hace muchos años, otros se han ido sumando recientemente.

Una vendedora de tortas y otra de dulces y cigarros dicen que para estar ahí tienen que contar con un permiso que expide la propia delegación Cuauhtémoc. Ambas dicen no saber nada más sobre cómo se tramitan, cuánto cuestan o qué tipo de permisos son.

Basta voltear la mirada hacia el emblemático letrero del bar Sixtie’s, en la esquina de Insurgentes, para ver un anuncio espectacular con un aviso de suspensión del Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal. Unos metros más adelante, en dirección norte, otro letrero espectacular también está suspendido. Del lado opuesto de la avenida, sobre el Condominio Insurgentes, dos espectaculares más se suman al panorama de fondos blancos y enormes letras con la leyenda “Aviso de suspensión”. Son tan vistosos que uno no puede evitar preguntarse cuánto tiempo habrán estado operando antes de que las autoridades se dieran cuenta de que lo hacían de forma irregular.

La duda es mayor en el caso de la estructura colocada sobre el Condominio Insurgentes, ese emblemático edificio de los años cincuenta del siglo pasado, que fue clausurado por el alto riesgo estructural que implicaba.

En 2012, se desalojó a una parte de sus inquilinos, quienes vivían en los pisos inferiores, pero otros continúan ocupando el edificio, usado en otro tiempo como oficinas.

En la planta baja del condominio, hoy es posible ver operando establecimientos que habían sido clausurados en 2012. Funcionarios de la delegación Cuauhtémoc dijeron entonces que en la planta baja se vendían drogas y los pasillos interiores del edificio servían como piqueras en las noches.

La permisividad que han tenido las autoridades delegacionales para que florezcan las irregularidades también es parte de la maraña que explica la delincuencia en la zona, considera Delgadillo.

Quizá el ejemplo más claro de ello sea lo que pasa con los dueños de bares y restaurantes. Delgadillo dice que una gran parte de ellos operan de forma irregular, sin los permisos correspondientes (a veces negados porque el uso de suelo no permite construir ese tipo de negocios). Su funcionamiento se explica por pagos de “mordidas” a las autoridades delegacionales para que les permitan operar así o los verificadores no los clausuren durante sus inspecciones.

Pero ante un problema como el supuesto cobro de “derecho de piso” que algunos empresarios de la zona denunciaron, aquellos que operan de forma irregular son más vulnerables, porque ante el temor de que se detecte su operación irregular, son los más proclives a guardar silencio, de acuerdo con Delgadillo.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Las denuncias son muchas y las quejas sobre la inacción de la policía se han elevado. Foto: Luis Barrón, Sinembargo

UN VISTAZO A LA INSEGURIDAD

Alejandra Mazcote vive en la colonia Roma Sur. En diciembre del año pasado, robaron la casa del vecino que vive en el piso de arriba. Apenas en junio, ella corrió con la misma suerte.

El robo, cuenta, ocurrió en la mañana y justo en el horario en que ella suele salir, por lo que sospecha que el ladrón la había estado vigilando.

Llevaba apenas 10 meses viviendo en la colonia, cuando se quedó sin computadora y cosas de su departamento. Nunca antes, viviendo en otras partes de la ciudad, le había pasado algo así, dice. Irónicamente, se mudó a la colonia Roma Sur, por seguridad.

A partir de entonces su idea de que estaba en una zona segura cambió por completo. Y es que no fue sólo el robo del que fue víctima y el que conocía de su vecino. El día que ocurrió todo, un policía al que reportó el robo le comentó que era la cuarta vez que pasaba algo así en la zona. Después ella se percató de que también a los autos estacionados en la calle les robaba los espejos retrovisores o las llantas.

En la zona en la que vive, dice, el paso de patrullas es constante. El policía que le habló de otros casos sólo le recomendó que pusiera una chapa más segura en su puerta.

Un vendedor de dulces en la calle de Vicente Suárez, en la Hipódromo Condesa, afirma que la zona sigue siendo segura, pero momentos después empieza a contar los robos de los que se ha enterado desde la minúscula esquina en la que trabaja: a un auto le quitaron los cuatro neumáticos, a una vecina de un edificio a sus espaldas le allanaron la casa, a una chica la asaltaron unos metros más adelante de donde él se encuentra…

A Jorge Vázquez, de 38 años y vecino de Tacubaya, hace 3 años lo asaltaron en la Condesa. Estaba en casa de unos amigos en Mazatlán y Veracruz y como a las 2 de la madrugada salió acompañado de una amiga. Ambos caminaban sobre Mazatlán, él llevaba su bicicleta, y atravesando la calle Juan Escutia, un sujeto les salió al paso de entre los arbustos, pistola en la mano. Cortó cartucho, pero mantuvo la pistola apuntando al suelo, recuerda Jorge.

A groserías, les exigió que le dieran sus cosas. Su amiga traía su computadora portátil. Él traía libros y 50 pesos en la cartera. Todo lo perdieron, menos la bicicleta.

El asaltante les dijo que caminaran sin voltear atrás, por lo que Jorge y su amiga sólo alcanzaron a escuchar que el sujeto se metió de nuevo entre los arbustos y luego un automóvil lo recogió.

A unas tres cuadras de donde los habían asaltado, apareció una patrulla, cuenta Jorge. El policía apuntó sus datos y teléfonos y les dijo que si sabía algo les avisarían. Y ya nada pasó.

Desde entonces, Jorge dejó de usar la bicicleta para ir a la Condesa, pues sintió que la zona no era tan segura. Ahora pide siempre taxi.

Bernal, la vecina con más de 30 años viviendo en la Condesa, dice que la avenida Mazatlán se ha vuelto una zona de frecuentes asaltos, sobre todo de noche.

Además, asegura que en el tema de las extorsiones, los dueños de los bares y restaurantes no serían los únicos afectados, sino también los pequeños comercios. Se trata de un secreto a voces, afirma.

Por eso es que para ella, el operativo de seguridad recientemente implementado en la zona no es sino “llamarada de petate”.

“Nos jodieron a los vecinos todo el fin de semana entre policías, pero no hay un solo antro clausurado. Suena hasta ilógico”, expresa.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
El corredor Condesa- Roma concentra la mayor parte de la actividad restaurantera en la Ciudad de México. Foto: Luis Barrón, Sinembargo

LA (IN)UTILIDAD DE LA DENUNCIA

Tras hacerse públicas denuncias sobre supuestas extorsiones a negocios de la zona, el Procurador capitalino, Rodolfo Ríos Garza, zanjó el escándalo diciendo que no existían denuncias al respecto, equiparando las denuncias con la comisión de los delitos.

El funcionario pasó por alto que de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe), para 2013 en el Distrito Federal se denunció el 10.1 por ciento de los delitos. Eso significa que prácticamente nueve de cada 10 delitos cometidos en la ciudad no se denunció.

La misma encuesta refiere que el 69.2 por ciento de la población capitalina considera la inseguridad como el problema más importante que aqueja a la entidad, por encima del desempleo, la corrupción o la pobreza. Pero, en contraste, los Ministerios Públicos y procuraduría local fueron de las autoridades con menos nivel de confianza entre la población. En la policía sólo confiaba la tercera parte de los capitalinos y en el personal de procuración de justicia apenas el 23.3 por ciento.

Las experiencias de los entrevistados ayudan a dar una idea del porqué de estas cifras.

Una compañera de departamento de Alejandra es abogada y ella se encargó de presentar la denuncia por el robo a su vivienda. Hasta ahora no han sido siquiera llamadas a declarar.

Jorge y su amiga optaron por no denunciar el robo. Él lo decidió así porque, por un lado, no había resultado tan afectado, pero también porque prefirió evitarse el engorroso procedimiento.

“Un poco fue por lo que ya sabemos: si vas a denunciar te van a tener cinco horas esperando al Ministerio Público, y nos quisimos ahorrar esa parte que se vuelve tan complicada a la hora de levantar una denuncia”, dice.

Quien sí denunció el asalto de sufrió fue J., pero de poco le sirvió. Cuenta que en algún momento le hablaron para que reconociera a dos de los cuatro asaltantes; él los identificó, pero nunca más lo volvieron a buscar para ratificar la identificación de los sujetos ya en prisión.

Sobre la identidad de los otros dos delincuentes, en sus declaraciones ministeriales él señaló que uno se encontraba en el banco al que había acudido a cobrar el cheque, y sugirió revisar las cámaras de seguridad de la sucursal bancaria, así como del sistema de videovigilancia que opera en la ciudad. No le hicieron caso, como tampoco escucharon su sugerencia de buscar huellas dactilares del asaltante en la cartera que uno de ellos tocó pero no se llevó.

Desde el día del doble asalto, J. guardó la cartera, con la esperanza de que en algún momento se la requirieran para buscar en ella huellas dactilares e intentar dar con el delincuente.



Fuente: http://www.sinembargo.mx/15-07-2015/1411287
avatar
belze
Staff

Masculino Cantidad de envíos : 6243
Fecha de inscripción : 10/09/2012

Volver arriba Ir abajo

EXTORSIÓN EN LA CONDESA: LA RESPUESTA ES EL SILENCIO (2 de 3)

Mensaje por belze el Julio 24th 2015, 16:27


EXTORSIÓN EN LA CONDESA: LA RESPUESTA ES EL SILENCIO (2 de 3)

Por Mayela Sánchez julio 16, 2015 - 00:00h


Primero fue el asesinato de un empresario de la zona. Luego, la información de que las primeras indagatorias apuntaban a un posible cobro de extorsión como causa del homicidio. Más tarde, esa posibilidad tomó forma en el eco de varias otras voces que les dijeron a dos diarios de circulación nacional que aquello de la extorsión era real.

Y luego vinieron las negaciones de la autoridad, de las cámaras empresariales, de otros empresarios de la zona. El anonimato de las primeras voces, atribuido al temor de dar la cara por las posibles implicaciones que tendría, ayudó a sembrar la duda sobre la veracidad de sus dichos.

No hay denuncias, dijo Rodolfo Ríos Garza, quien tiene la encomienda de la procuración de justicia en la capital del país. Y así zanjó el tema. El problema es que la misma razón que explica el anonimato de las voces que acusan es la que explica el porqué no hay denuncias: hay temor y hay desconfianza. Y no sólo se teme de aquéllos a quienes se señala como presuntos extorsionadores, sino de las autoridades que los estarían protegiendo o, que cuando menos, han sido omisas.

Nadie está dispuesto, pues, a dar la cara, ni tampoco a abrir la boca así sea protegido por el anonimato. Y la atención que las noticias tras el asesinato del empresario Marco Cardona Utrilla, dueño del bar Life Love, no sirvieron sino para hundir más en el silencio esas voces. La respuesta del Procurador Ríos Garza de exhortar a la denuncia como método de actuación es insuficiente y fue más bien una resolución política, a decir de especialistas en seguridad pública.

Quizá también ha sido insuficiente la atención que se le ha puesto al tema, porque a fin de cuentas ¿qué implica hablar de la penetración de la delincuencia organizada en una de las zonas más céntricas, turísticas y económicamente más activas de la capital del país? Implica, en primer lugar, aceptar un hecho que hasta ahora las autoridades capitalinas han negado y también supone reconocer que la política de seguridad pública ha fallado en el corazón de la ciudad.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Y en unos cuantos días, el operativo de vigilancia en la Condesa se esfumó. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 16 de julio (SinEmbargo).— De la fastuosidad con que arrancó el operativo de seguridad “Condesa Seguro” hace una semana en la colonia Condesa no quedaron sino registros fotográficos. Ya el pasado viernes 10 de julio no se veía, como tampoco el fin de semana anterior, repleta de los 300 agentes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y los 120 policías de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina (SSPDF) que fueron desplegados como una respuesta de las autoridades a las denuncias sobre supuestas extorsiones del crimen organizado a restauranteros del lugar o amenazas para que les permitan operar la venta de drogas dentro de los establecimientos.

Hace una semana, el despliegue de 420 elementos de seguridad y el recorrido del propio Procurador capitalino, Rodolfo Ríos Garza, por negocios de la zona concluyó en apenas dos arrestos de personas que estaban ingiriendo bebidas en vía pública.

El sábado 4, la SSPDF informó que el despliegue de sus 120 elementos se mantendría “por el tiempo que sea necesario” para reducir la incidencia delictiva en delitos de alto impacto como robo a transeúnte, de vehículos, de negocios y a cuentahabientes.

Pero esta noche de viernes, tras una semana de insistencia de parte de la PGJDF de que los señalamientos sobre extorsiones eran rumores o que no tenían sustento porque no existían denuncias formales, la vigilancia en la colonia Condesa es escasa. O al menos si se le compara con el portentoso despliegue policial de una semana atrás.

Hay patrullas de la SSPDF haciendo rondines, como de por sí era habitual. Un agente de la Policía Auxiliar que resguarda un restaurante en ese perímetro, contó una noche antes a SinEmbargo que sí era más notoria la presencia de policías desde hacía una semana. De seis patrullas que normalmente hacen los rondines en esa área, estos días había visto al menos a ocho más, ejemplificó.

El mismo agente, quien lleva cinco años trabajando en la zona, dijo que la Condesa sigue siendo una colonia segura pero es innegable que hay venta y consumo de drogas. Si lo sabe no es porque conozca dónde se vende y dónde se consume, sino porque desde su lugar como vigilante ha visto pasar a jóvenes drogados.

“Ni modo que vengan así de otro lado”, reflexiona.

También lo supone porque le ha tocado que jóvenes se acerquen a preguntarle si él vende perico. Reacciona ofendido, dice, pero no puede hacer más. Cuando les hace ver que él es una autoridad, los jóvenes dirimen el escollo diciéndole que estaban bromeando. Y la noche continúa para ellos en otro lado y para el policía desde su humilde puesto de vigía.

Categórico, responde que eso mismo -lo de la venta y consumo de drogas- pasa en todos lados de la ciudad, sólo que en la Condesa se hace de forma más discreta por la simple razón de que hay más ojos viendo.

Minutos más tarde, por esa misma avenida en donde el policía trabaja y donde se concentra una gran cantidad de bares y restaurantes, cinco relucientes patrullas de la SSPDF avanzan en caravana hasta la calle de Benjamín Hill y doblan a la izquierda. Si hubieran seguido de largo habrían llegado a donde se encuentran las llamadas chelerías, negocios que han sido rechazados por los vecinos de la zona porque generan ruido hasta la madrugada, propician la saturación de las calles aledañas con vehículos y producen una percepción de inseguridad.

Se trata, además, de la misma avenida donde hace dos años, el 24 de mayo de 2013, fue asesinado Horacio Vite Ángel, afuera del bar Black, ubicado en la planta baja de la Torre A del edificio Tamaulipas 150. Las autoridades le encontraron seis grapas de cocaína y una pastilla aparentemente psicotrópica.

Mayela Delgadillo, del Comité Ciudadano Roma Norte III, sitúa ese hecho como el que destapó una realidad que ya era un secreto a voces: que en la zona se vendía y consumía droga y que el crimen organizado lo operaba.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
La extorsión en el corredor Condesa-Roma no es nueva. Foto: Luis Barrón, SinEmbargo

DROGAS Y EXTORSIÓN EN LA CONDESA, NINGUNA NOVEDAD

Hablar de la presencia de la delincuencia organizada, de las extorsiones a negocios y de la venta de droga en establecimientos de la zona dentro del polígono Condesa-Roma no es cosa nueva.

Tras el asesinato de Vite Ángel, distintas publicaciones periodísticas comenzaron a dar cuenta de su ocurrencia en ese perímetro, integrado por las colonias Condesa, Hipódromo, Hipódromo Condesa, Roma Norte y Roma Sur. El asesinato del presunto narcomenudista desató un cobro de cuentas que llevó a la desaparición y asesinato de 13 jóvenes en el bar After Heavens, en la aledaña colonia Juárez.

En julio de 2013, el diario El Universal publicó cómo operaba la práctica de la extorsión a establecimientos en la Condesa, pues no es que se exigiera un pago a cambio de no molestar al dueño del lugar, sino que se le demandaba permitir que los narcomenudistas operaran dentro de los negocios.

A partir de testimonios anónimos de empresarios, el medio detallaba que las células de narcomenudistas que operaban dentro de los negocios podían, a su vez, tejer una red que incluyera a meseros, personal de seguridad, los valet parking y a vendedores ambulantes. Se dedicaban sobre todo a la venta de mariguana, cocaína y tachas.

El mecanismo de extorsión era usado por al menos dos bandas que operaban en la zona desde 2011. Previamente, la venta de droga había estado en manos de personal de los valet parking, meseros, vendedores ambulantes, taxistas, fraileros y personas que se apostaban en esquinas estratégicas.

Los empresarios entrevistados agregaban un dato relevante: antes el control del mercado de drogas pertenecía exclusivamente a un grupo criminal llamado La Unión, que operaba en Tepito.

Se trataba de hombres armados que llegaban a los bares o discotecas, a bordo de vehículos viejos y armados. Amedrentaban a los dueños para que dejaran entrar a un grupo de personas a vender drogas. Pero luego llegó otro grupo con la misma idea de operar el mercadeo de drogas dentro de los establecimientos.

El medio agregaba que la situación era conocida por el Gobierno del Distrito Federal al menos desde 2011, cuando un grupo de empresarios advirtió a las autoridades que eran amenazados por grupos delictivos para permitirles la venta de droga dentro de sus negocios.

La respuesta del entonces Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard Casaubón, fue similar a la del Procurador Ríos Garza a cuatro años de distancia: que denuncien. Los empresarios, temerosos de sufrir represalias, optaron por el silencio.

Ese mismo año, el entonces presidente de la Confederación Patronal de México (Coparmex) había alertado de algunos casos de extorsión en la Condesa por parte de narcomenudistas, aunque lo matizó diciendo que no se trataba de una situación generalizada,

En 2013 también los representantes vecinales del polígono Condesa-Roma denunciaron que el narcomenudeo existía en la zona y se focalizaba en las inmediaciones del Parque México y las avenidas Tamaulipas y Michoacán, donde se concentra la zona de bares y restaurantes.

Tras la muerte de Cardona Utrilla, El Universal publicó que empresarios de la zona Roma-Condesa denunciaron que pagaban “derecho de piso” al Cártel Jalisco Nueva Generación.

Además de los señalamientos sobre la presencia de narcomenudistas, en la zona también se han dado detenciones de personas ligadas al narcotráfico.

A principios del año pasado, la Procuraduría General de la República detuvo a dos personas que presuntamente eran los enlaces de organizaciones criminales para el tráfico y distribución de drogas en Michoacán.

Luego, en abril fue detenido Arnoldo Villa Sánchez, presuntamente el segundo hombre en importancia del cártel de los Beltrán Leyva.

En octubre del año pasado, fue detenido Mario Alberto Romero Rodríguez, supuesto líder de Los Caballeros Templarios.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Las autoridades de seguridad capitalina han negado reiteradamente que la extorsión se dé en estas céntricas colonias de la capital del país. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo

PREOCUPANTE, NEGACIÓN DEL GDF

Tras la publicación de los diarios El Universal y Reforma de supuestos casos de extorsión a empresarios del polígono Roma-Condesa, las autoridades capitalinas se apresuraron a negar que dicha situación existiera. Como argumento, el Procurador Ríos Garza dijo que no existían denuncias al respecto.

Luego, tanto él como el titular de la SSPDF, Hiram Almeida, llamaron a quienes hubieran sido víctimas de extorsión a denunciarlo ante las autoridades.

Alejandro Espriú Guerra, coordinador de la Dirección de Investigación Aplicada en Policía, Seguridad y Justicia Penal del Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), subraya que lo más relevante no es que nuevamente salgan a la luz este tipo de denuncias, sino que persista la reticencia de las autoridades a reconocerlo.

“El no reconocer la situación lo que hace es evitar que haya una posibilidad de acción frontal frente a estas situaciones. Su ya se han dado de manera recurrente es porque algo hay ahí […]. No es algo aislado, es algo recurrente”, dice en entrevista con SinEmbargo.

A eso suma una preocupación, pues al negarlo las autoridades envían una señal equivocada, considera.

“Ellos han equiparado el hecho de que no haya denuncias con que no exista la situación, y me parece un error muy grave porque si hay algo que demuestra esto no es que no exista el problema, lo que no existe es una confianza en el gobierno del Distrito Federal y en las autoridades judiciales para resolverlo.

“Entonces cuando ellos deciden seguir negándolo lo único que hacen es seguir mandando la señal equivocada de que no importa que haya denuncias, no importa que haya o no una situación, ellos están prefiriendo no hacer caso”, expone el experto en el análisis del sector seguridad en México y Latinoamérica.

Respecto a la salida de las autoridades capitalinas de zanjar el asunto diciendo que no existen denuncias, el académico de la Universidad Iberoamericana Pablo Monzalvo, especialista en seguridad pública, señala que se trata de una “respuesta política” y critica que las autoridades policiales y de procuración de justicia no actúen pese a que esa es precisamente su encomienda.

“Los procesos de seguridad no requieren denuncia, deben ser públicos porque por eso está el Estado, para brindar la libertad y la seguridad […]. La seguridad hay que darla y punto. Cuando hay un elemento que se está demostrando que hay inseguridad pues hay que actuar”, apunta.

Espriú Guerra también considera que el argumento de las autoridades no es valido porque ante indicios de hechos que estarían poniendo en riesgo la integridad y el patrimonio de las personas deberían actuar.



Fuente: http://www.sinembargo.mx/16-07-2015/1411100

avatar
belze
Staff

Masculino Cantidad de envíos : 6243
Fecha de inscripción : 10/09/2012

Volver arriba Ir abajo

LA SUTIL Y SILENCIOSA OCUPACIÓN ILEGAL EN LA CONDESA (3 de 3)

Mensaje por belze el Julio 24th 2015, 16:56


LA SUTIL Y SILENCIOSA OCUPACIÓN ILEGAL EN LA CONDESA (3 de 3)

Por Sergio Rincón julio 17, 2015 - 00:00h


Sutil y silenciosa, una operación para extorsionar a empresarios y familias ha afectado al sector inmobiliario de la colonia Condesa, en la Ciudad de México. Las empresas no desean hacer público un hecho así por temor a represalias, a que surjan nuevos actos o para que no se inhiba a futuros compradores.

Víctimas de este delito aseguraron a SinEmbargo que es como un cáncer que ha sabido moverse de forma permanente en un mundo lleno de impunidad, y muchas veces negligencia o complicidad, de las autoridades capitalinas.

Dos representantes de constructoras sospechan que se trata de una o varias bandas que se dedican a la ocupación ilegal de inmuebles y actúan con el mismo modus operandi: llegan, saquean, extorsionan y cuando obtienen el dinero se van, como si nada hubiese ocurrido.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Vecinos y propietarios de predios que han sido invadidos por grupos violentos, para luego exigir dinero por dejarlos libres, temen denunciar a la policía capitalina porque, dicen, está coludida con los criminales. Foto: Cuartoscuro

NOTA: A petición de los entrevistados sus nombres fueron cambiados por temor a represalias y por su seguridad. SinEmbargo cuenta con los testigos de audio de cada una de las conversaciones.

Ciudad de México, 17 de julio (SinEmbargo).– La mañana del 15 de abril de este año un grupo de hombres tocaron a la puerta de un edificio deshabitado en remodelación que se encuentra en la calle Zamora de la colonia Condesa, en la Ciudad de México. Entraron a la fuerza y amenazaron a 20 albañiles para que salieran del inmueble, porque la “dueña” –dijeron a los trabajadores– los demandaría por invasión.

Los maestros de la obra no sabían lo que ocurría. A ellos los contrató la empresa que compró la construcción, hasta donde entendían, pero repentinamente había aparecido una nueva propietaria reclamando sus derechos de pertenencia a punta de violencia.

“¿Es un robo?”, se preguntaron algunos mientras a empujones, jaloneos y mentadas los acorralaron, con los ojos mirando al suelo, en un cuarto lleno de tablas y herramientas. Cualquier chasquido y de inmediato surgía un manotazo o insulto.

–Uno de ellos vino una semana antes a pedir trabajo. Se pasó días dando vueltas para ver si había y ya luego no supimos nada de él. Yo estaba en el tercer piso, y cuando llegaron lo vi, él me dijo que me bajara, y yo pensé que ya estaban trabajando, que eran personas nuevas. ¡Y cuál! –narró Sonia, trabajadora del edificio en remodelación.

–¿Los golpearon?

–Sí, bueno: empujones. Al que le fue peor fue al compañero que abrió la puerta, porque él sí se puso brusco. Tuvieron que llevarlo arrastrando entre cuatro –contestó Ramón, el encargado de obra.

–¿Qué armas traían? –se les preguntó.

–Sólo un muchacho, el primero que entró traía una más o menos así [Ramón forma una pistola con su mano]. No sé bien de qué calibre, pero traía una maleta llena de pistolas, yo creo que para los demás.

Los albañiles, incluyendo a la mujer, hubieran defendido su lugar de trabajo, querían hacerlo y responder a las agresiones, dijeron a SinEmbargo; incluso los rebasaban en número, pero la diferencia de dos a uno no significaba nada porque “nos estaban apuntando con una escuadra”, detallaron.

20 minutos después, aquel edificio donde ellos habían dedicado horas, semanas y meses de trabajo… había sido tomado por desconocidos.

Días y noches colocado las molduras en los los techos, cambiando ventanas o esculpiendo pisos, y de un momento a otro, todo eso había pasado a otras manos. Se había concretado un despojo.

OPERACIÓN DESPOJO

Se trata de una vieja forma de extorsión que ha tomado por sorpresa a habitantes y trabajadores de la Condesa.

Sutil y silenciosa ha afectado al sector inmobiliario y a decenas de familias. Las empresas no desean hacer público un hecho así por temor a represalias, a que surjan nuevos actos o para que no se inhiba a futuros compradores.

Víctimas de este delito aseguraron que es como un cáncer que ha sabido moverse de forma permanente en un mundo lleno de impunidad, y muchas veces negligencia o complicidad, de las autoridades capitalinas.

Dos representantes de constructoras sospechan que se trata de una o varias bandas que se dedican a la ocupación ilegal de inmuebles y actúan con el mismo modus operandi: llegan, saquean, extorsionan y cuando obtienen el dinero se van, como si nada hubiese ocurrido.

–¿Qué ganan ocupando un inmueble, si finalmente no tienen cómo comprobar que son dueños?

–El caso va a un juicio de cinco meses o un año, y mientras las empresas pierden dinero con la obra detenida o por la mala fama que daña a las ventas. A nosotros no nos pasó, pero en el sector hay casos donde los invasores piden dinero para irse, y los inversionistas ven menos pérdida dándoles lo que piden que esperando a que se resuelva la situación.

–¿Y qué hacen las autoridades?

–Es una forma de secuestro que opera ante la ineficacia de la autoridad. Ellos no pueden hacer nada. No estamos seguros de donde vienen, pero basados en nuestra experiencia puedo decir que la propia policía les facilita el trabajo porque no los sacan, a pesar que no son dueños. A nosotros, por ejemplo, nos dijeron que se trataba de un pleito entre particulares y debíamos arreglarlo. Cuando los detuvieron, a pesar de todas las pruebas que dimos, los dejaron libres.

–¿O sea que es complicidad?

–No sé si lo sea, pero no es nada nuevo. Algo similar se hacen en otras partes, amparados por partidos políticos: organizaciones civiles llevan a “paracaidistas” y ocupan grandes terrenos, y luego los reparten por votos. Es más o menos lo mismo, pero aquí es totalmente extorsión, secuestro e invasión.

El Maestro José Guadalupe Zuñiga Alegría, profesor e investigador del Departamento de Derecho de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Azcapotzalco, explicó que el despojo es un delito grave que se entiende, por ejemplo, cuando una persona externa toma control de un inmueble.

Cuando alguien se apodera de un edificio, detalló, las autoridades se enfrentan a una situación muy delicada, incluso aunque hayan pasado pocos minutos después que los ocupantes se hayan apropiado, los policías no intervienen porque queda a interpretación si se trata de un acto concretado o de flagrancia.

“Los policías prefieren no pasar a la propiedad, para evitarse caer en violaciones”, comentó el profesor, quien es además miembro del Bufete Jurídico de la UAM.

Ese mismo 15 de de abril, seis horas después del incidente, y ante la negativa de las autoridades para apoyarlos, uno de los socios de la constructora y los albañiles se hicieron de valor, rompieron una puerta, ingresaron y sacaron por su propia mano a los ocupantes del edificio en remodelación ubicado en la calle de Zamora.

“Llegó la policía pero dijo que no podía ayudarnos. Los tipos presentaron una fotocopia que no decía nada, pero según ellos era el documento que comprobaba que había una ‘dueña’; no era ni la copia de la escritura, ellos no podían hacer una controversia por la propiedad, pero para los patrulleros eso era válido y no los sacaron”, contó el Ingeniero Julián, uno de los socios de la constructora.

A pesar que las autoridades detuvieron a tres personas, y que en la ampliación de la denuncia se reportó el robo de dinero, herramientas y celulares, los sospechosos salieron libres a los tres días tras pagar una fianza en el Ministerio Público.

El caso, a la fecha, sigue encarpetado. No hubo la correspondiente averiguación previa.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Las invasiones de edificios, casas y predios, son una práctica que se ha hecho común para extorsionar a los propietarios. Foto: Cuartoscuro

MÁS INTENTOS DE OCUPACIÓN

En la misma calle de Zamora ocurrió un hecho parecido, pero se trató de un edificio familiar. Ahí hubieron dos detenidos, también existieron testigos y demandantes y policías y evidencia… pero no hay personas tras las rejas, todos fueron liberados tras pagar una fianza al Ministerio Público.

Fue a mediados de marzo de este año: Martha, sus hijos, su hermana, sobrinos y al menos nueve familias más, fueron irrumpidos a la una de la mañana por al menos 10 hombres, quienes con un mazo rompieron la chapa del edificio y comenzaron a sacar a sus habitantes a punta violencia y amenazas.

“Es un desalojo”, gritaron con rabia los sujetos vestidos de civil, además que se identificaron como judiciales, contó Martha.

La señora que lleva viviendo 20 años en aquel edificio llamó a la policía, pero le dijeron que no había ni una sola patrulla disponible en el sector. “Mi hermana salió descalza y en la esquina, de puro milagro, pasó una y vino y detuvo a dos de los que querían sacarnos”.

–¿Estaban armados?

–Sí, traían armas blancas y mazos.

–¿Qué dijeron cuando forzaron la puerta?

–Que era un desalojo. Nada más decían así: “desalojo, desalojo…”.

–¿Se presentaron o llegaron con un abogado?

–Dijeron que eran judiciales y que teníamos 15 minutos para salir.

–Qué hizo la policía cuando llegó?

–Detuvo a dos. De hecho uno mi hermana lo agarró para que no se escapara.

–¿Cuántos eran?

–Como unos 10 y sólo agarraron a dos, los otros se echaron a correr.

–¿Y en le Ministerio Público qué argumentaron?

–No sé porque la declaración fue por separado. Pero aquí los mismos policías no pidieron que llegáramos a un acuerdo. Pero le dije al policía: qué acuerdo ni que nada, ellos se nos querían meter.

El investigador José Guadalupe Zuñiga Alegría, quien ha llevado juicios de desalojos familiares, informó que esta práctica, una vez que se concretó y los ocupantes tienen el control total del inmueble lo siguiente es que las autoridades realizan una investigación previa si el afectado levanta la denuncia, y luego el caso se va a juicio.

El abogado aseveró que una vez que el caso entra juicio el proceso puede extenderse meses o años debido a las garantías que se otorgan para ambas partes.

“El proceso, en sus diferentes etapas, permite que se le brinden todas las garantías a un persona que no tienen nada, ni un documento que certifique la propiedad”, refirió Zuñiga Alegría.

El 23 de mayo pasado surgió otro intento de ocupación en un terreno en proceso de construcción de la calle Cuernavaca de la Condesa. Durante la madrugada 40 hombres con armas blancas amenazaron al guardia de la obra y lograron ingresar.

Héctor, representante de la constructora dueña del predio, contó para las 6:30 de la mañana los invasores se habían ido, quedando uno solo, que huyo al ver la presencia de 50 albañiles, quienes se alistaban para iniciar su jornada de trabajo.

“Nosotros no le llamamos a la patrulla porque en lo que llega, y ven e investigan y luego que el juicio… pues en todo eso ya perdiste mucho tiempo. Nuestra prioridad no era esa, sino saber qué estaba ocurriendo”, dijo Héctor.

–¿Y ya no regresaron?

–No, de inmediato pusimos seguridad fuerte. Varios guardias, que representan un gasto importante.

LA VIEJA PRÁCTICA

De acuerdo con José Guadalupe Zuñiga Alegría en el despojo puede ser llevado a cabo por una persona o una familia, que son los casos comunes; sin embargo, también existen organizaciones civiles que se apropian de terrenos, como el caso de Movimiento Antorchista Nacional, generalmente conocido como Antorcha Campesina y también se encuentra el Frente Popular Francisco Villa.

En un reportaje realizado por Humberto Padget y publicado por este medio en abril de 2014, se describe la forma de operación de Antorcha Campesina, quienes por medio de acuerdos verbales la organización vende terrenos ocupados o donados a “participantes”, comunmente personas de bajos recursos que pagan poco a poco el predio y asisten a mítines, juntas, plantones, colectas o son requeridos en votaciones a favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Otro grupo que ha realizado, y que incluso ha amenazado con quitar terrenos contra las empresas que hagan fracking, es el Frente Popular Francisco Villa, el cual opera en el oriente de la Ciudad de México.

Ambas organizaciones han actuado de forma política desde hace años, sobre todo en proceso electorales.

Julián, uno de los afectados, dijo que lo primero que pensaron fue que se trataba de algunos de estos grupos.

“Pensamos que eran de algún partido o paracaidistas, pero nos extrañó porque ellos se mueven de otra forma y en otra parte. Casi siempre despojan a los que ellos consideran “latifundistas” o “terratenientes”, pero aquí es distinto, fueron otro tipo de personas. Por lo que sabemos se trata de pandillas que podrían estar respaldadas por autoridades”, dijo el ingeniero.

Tras el intento de despojo en la calle Cuernava, Héctor aseguró que la empresa no quiso indagar más del tema. “Ahí la dejamos, no quisimos saber de dónde venían, pero no dudo que se trate de crimen organizado”, apuntó.

NO HAY EXTORSIÓN: PGJDF

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
El Procurador Rodolfo Fernando Ríos Garza, calificó de falsos los rumores de extorsión en la colonia Condesa durante su recorrido. Foto: Cuartoscuro

Mientras que el sector de la construcción denuncia que son presas de la extorsión por parte de grupos de ocupas, el titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), Rodolfo Fernando Ríos Garza, calificó como falsos los rumores de extorsión e intimidación en la colonia Condesa.

A principios de mes, el Procurador realizó rondines en restaurantes y comercios del corredor Roma-Condesa, luego que empresarios del ramo restaurantero informaron que criminales les pedían cuota por el derecho de piso. Días después, Hugo Luna, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados apoyó la versión de Ríos Garza, y dijo que efectivamente no había denuncias de extorsión.

No obstante, se implementó un operativo para resguardar la zona.

El Procurador capitalino destacó que durante su visita se constató que “la colonia Condesa, el corredor Condesa-Roma, es un lugar seguro; ustedes se han dado cuenta que los lugares tanto ayer como hoy se encuentran llenos, la gente confía en estos lugares”.

Pero las fuentes consultadas por SinEmbargo refirieron que el sector está siendo extorsionado de forma sutil por el crimen organizado.

“Los muchachos [albañiles] vieron a dos de los sujetos que se nos metieron en La Laguinilla, también en Tepito. Ellos han de ser de por allá o ahí operan también”, contó Julián.

Al preguntarle a los trabajadores, uno de ellos dijo que cuando fue a la ampliación de la declaración contra los ocupantes, donde ahora reportarían el robo de celulares, los policías dijeron que uno de los detenidos fue su compañero.

“Nosotros fuimos a la ampliación de la declaración y cuando los policías nos trajeron a la obra nos dijeron que uno de los que estaban detenidos era un policía dado de baja, y que trabajó con ellos, en la delegación Cuauhtémoc”, contó Oscar, un albañil que trabajaba en el edificio de remodelación ubicado en la Condesa.

SinEmbargo pudo constatar que tras el intento de despojo, la empresa elevó los niveles de seguridad, contratando a personal y capacitando a sus trabajadores de obra, sobre las acciones que se deben emprender en caso que un hecho similar vuelva a ocurrir.

Lo mismo ocurrió con el predio de la calle de Cuernavaca, donde seguridad privada resguarda la zona, comentó Héctor, quien también aseguró que estas medidas se están replicando en diversos proyectos para prevenir esta situación.

“Nosotros ya tenemos un plan de acción, incluso hemos trabajado con los vecinos, por si algo similar le pasa a alguno todos debemos actuar”, comentó Julián, del edificio en Zamora.



Fuente: http://www.sinembargo.mx/17-07-2015/1406325
avatar
belze
Staff

Masculino Cantidad de envíos : 6243
Fecha de inscripción : 10/09/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: Pega extorsión a la Condesa

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.