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Caso Colosio. "Llevaron a otro a la PGR,lo hicieron pasar por mí"

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Caso Colosio. "Llevaron a otro a la PGR,lo hicieron pasar por mí"

Mensaje por belze el Febrero 19th 2014, 01:30


Caso Colosio. "Llevaron a otro a la PGR, lo hicieron pasar por mí"

Los padres del asesino confeso de Luis Donaldo Colosio pusieron a disposición de EL UNIVERSAL el centenar de comunicaciones telefónicas que durante dos décadas han tenido con su hijo. "Yo no tengo el pelo chino", relata Aburto

Laura Sánchez / Enviada | El Universal
Lunes 17 de febrero de 2014


LOS ÁNGELES, Cal.- Los padres de Mario Aburto tienen memorizada cada palabra contenida en el centenar de casetes que resguardan como si fuera un tesoro. Con sólo verlos, María Luisa Martínez identifica las cintas que su esposo, Rubén Aburto, sostiene en la mano. Son las conversaciones que el asesino confeso de Luis Donaldo Colosio ha mantenido con su familia durante 20 años.

Además de sostener que lo "agarraron de chivo expiatorio porque sabían que yo era inocente y no me iban a probar nada, mientras ellos iban a aprovechar para borrar todas las huellas", Mario Aburto asegura a sus papás que durante las investigaciones del magnicidio que sacudió a México hace dos décadas las autoridades "utilizaron a otra persona que se parecía a mí, inclusive se lo llevaron a la PGR en Tijuana y lo hicieron pasar por Mario Aburto".

Con autorización de la familia del sentenciado, EL UNIVERSAL escuchó la totalidad de las pláticas telefónicas, y ofrece en la versión web de este diario una veintena de diálogos en los que Mario Aburto asegura que ha pasado largos periodos incomunicado, lo que contravendría su derecho constitucional.

Las charlas dan cuenta de un Mario Aburto enterado de las noticias sobre la vida política del país. A lo largo de dos décadas, el teléfono ha sido el único contacto que ha tenido con su familia.

Sobre el supuesto "otro Aburto", Mario añade: "Y cuando le hicieron la prueba de pólvora en las manos le salió con bajo porcentaje de pólvora en las manos. Y cuando le hicieron un reconocimiento médico, y eso está en el expediente, presentaba un golpe del lado derecho de su cabeza y estaba todo golpeado, y a mí me dieron un golpe en la cabeza pero del lado izquierdo".

La familia Aburto guarda casi todas las conversaciones, pero las tiene desorganizadas, sin fecha precisa de cuando ocurrieron.

"A mi madre le demostraron (sic) a una persona que se parecía a mí, que llevaba pantalón café, chamarra negra con hombreras, pelo chino y de estatura diferente, moreno claro y estaba todo golpeado, y creo que estaba hasta fumando.

"Primero, mi mamá dijo que ese no era su hijo; segundo, mi chamarra no tenía hombreras; tercero, yo no tengo el pelo chino; cuarto, mi estatura es de 1.70 y no tengo 30 años, tenía 22 años y los primeros informes reconocieron que la otra persona [la que declaró] tenía aproximadamente de 28 a 32 años; cinco, yo soy un poco güerito; seis, yo jamás en mi vida he tomado ni fumado; siete, los rasgos de esa persona eran totalmente diferentes a mí; ocho, en la PGR de Tijuana me desvistieron y me dieron otra ropa que no era la mía, y cuando pasaron a mi mamá a la otra oficina a mí ya me habían puesto una inyección. Yo no me acuerdo de muchas cosas, pero lo que sí me acuerdo es que yo dije que era inocente".

Mario Aburto asegura que el verdadero homicida fue Ernesto Rubio Mendoza, un hombre de facciones muy similares a las de él, asesinado el mismo 23 de marzo de 1994 en el taller mecánico Autoservicio Azteca.

En el informe de la investigación del homicidio, la subprocuraduría especializada para el caso descarta la teoría de la suplantación de persona, y sostiene que cuando Mario Aburto estaba detenido, Rubio Mendoza ya estaba muerto, producto de una riña personal. "Quien hizo el disparo es Mario Aburto", concluye la investigación.

Sin embargo, la PGR acepta que Rubio Mendoza trabajaba para el agente Javier Loza Cruz, hermano del entonces subdelegado de la Policía Judicial Federal, Raúl Loza Parra, encargado formal de los primeros interrogatorios que se hicieron a Mario Aburto.

La versión de Aburto

Don Rubén tiene el pelo blanco y los ojos tristes. Vive en una pequeña casa acompañado de su esposa. Me recibe con una grabadora en la mano y decenas de casetes.

Pone la primera grabación. Visiblemente emocionado, dice: "¡Ya viene!". Se empieza a escuchar una voz congestionada: es Mario. Carraspea, saluda y pregunta por sus hermanos, después le dice a su padre que quiere dictarle algo, para que lo entregue a alguna autoridad que vele por los derechos humanos.

-En pleno uso de mis facultades mentales hago saber por este medio, que en este penal de Almoloya de Juárez, México...-se corta la llamada telefónica.

-Bueno, bueno-se escucha a don Rubén. Entra la voz de una mujer, la operadora que transfirió la llamada por cobrar desde el penal.

-¿Qué pasó, cortaron la llamada allá en México?-pregunta desconcertada.

-Están grabando-tercia Mario. Y continúa con el mensaje que dejó inconcluso:

-Es evidente que los funcionarios del penal no se preocupan por ninguna denuncia en su contra, ya que cuentan con el apoyo gubernamental que tapa todo e inclusive en muchos...-cortan.

-¿Bueno?, ¡ya cortaron de vuelta los cabrones!-gritan exasperados los papás de Aburto.

De 1995 a la fecha, decenas de llamadas que realizó Mario Aburto a sus padres en Estados Unidos terminan abruptamente. "Es el gobierno, todavía se las corta cuando denuncia, por eso no lo dejan hablarnos", protesta don Rubén.

Desde las primeras llamadas, Mario asegura a sus padres que no asesinó a Colosio. Dice que fue sustituido en la PGR por otro hombre que se parecía a él y se declaró culpable como parte de un crimen de Estado.

"Yo no maté al licenciado Colosio. A mí me intimidaron de que iban a matar a mi mamá, a mi hermanita de nueve años y a mí, que éramos los únicos que vivíamos en la casa, si no me hacía pasar por el verdadero responsable. Que se supo que lo mataron ese mismo día que al licenciado Colosio, cuatro horas después".

Blancornelas y las mentiras

Desde el 25 de marzo de 1994, día en que ingresó al penal de Almoloya de Juárez, Mario conversa de vez en vez con sus papás. En algún momento de 1997, habla sobre la entrevista que le concedió al periodista Jesús Blancornelas, en la que admite haber asesinado a Colosio.

"Yo, a pesar de lo que habló de mí, yo no le guardo rencor, a pesar de la declaración que hice en su periódico, fueron puras mentiras porque yo sabía que venía de la PGR, qué más le podía decir, puras mentiras. Por eso dije lo que dije en su periódico, pero yo ya sabía que venía de la PGR y me obligó a decirle esa declaración".

En las conversaciones más recientes, parece que a Mario ya no le interesa hablar de política, sólo reconfortar a su familia. Don Rubén coloca cuidadosamente una de las últimas pláticas, la que escogería si tuviera que llevarse a la tumba.

"Estuve recordando todas las enseñanzas, me siento muy orgulloso. Estuve recordándote una vez que en Zamora, cuando trabajabas de velador, que me encontré una muchacha muy guapa y que yo le dije que trabajabas de velador. Tú me dijiste "ay, ¿para qué le dijiste?", como que te dio pena, pero a mí no me dio pena, porque yo me siento orgulloso de ti. Sigo sintiendo el mismo orgullo, tú me enseñaste: hay que ser pobres, pero honrados".

Desde hace más de dos meses, don Rubén no sabe nada de Mario; en los últimos dos años ha recibido sólo cuatro llamadas de su hijo. La última vez sólo alcanzó a decirle que lo querían cambiar de penal.




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El día que Aburto conversó con "El Chapo"

Mensaje por Invitado el Marzo 21st 2014, 21:10

MÉXICO (SinEmbargo).– Fue una plática rápida, acaso no completó el minuto, de celda a celda, con el apuro natural de las prisiones, bajo el único vínculo de la desgracia. Además, predominó la brevedad a la que es proclive Mario Aburto Martínez, el asesino confeso de Luis Donaldo Colosio Murrieta, quien fuera candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la Presidencia de la República en 1994.

El otro interlocutor era Joaquín Guzmán Loera "El Chapo" Guzmán. ¿Qué relación había entre ellos? Ninguna.

Ni siquiera se conocían. Pese a un cúmulo de versiones de fuentes periodísticas, declaraciones ministeriales e interrogatorios, que de 1994 a 2000 sostuvo que el narcotráfico pudo ser el gran móvil para matar al candidato, los tres fiscales que estuvieron a cargo del caso en diferentes periodos, no lograron resultados bajo esa línea de investigación.

En el Informe de la Subprocuraduría Especial para el Caso Colosio hay cuatro versiones que indican la posibilidad de un vínculo entre narcotraficantes y miembros del equipo de campaña de Luis Donaldo Colosio.

Hay otras tres que aluden a que la campaña se financió con fondos de esa actividad ilícita (aquí es donde aparece el nombre de Joaquín Guzmán Loera, como simpatizante de Colosio y proveedor de la campaña).

Nueve versiones sugieren que por muchas razones, los cárteles pudieron haber ordenado el asesinato. Seis versiones llevan a la frase consabida: ajuste de cuentas. Ello porque para los cárteles, el escenario de Colosio en la Presidencia no les auguraba buen destino o porque ya habían resultado afectados por "algo".

Tres versiones indican que Aburto Martínez pudo haber estado relacionado con el trasiego de droga. "El Chapo" Guzmán fue llamado a cuentas dos veces sobre el crimen y las dos veces respondió que él no sabía nada de esa muerte porque el 23 de marzo de 1994 ya se encontraba preso.

Tras el deslinde, no se quedó callado.

Dijo algo que el escribiente de la Fiscalía reprodujo así: "Estando en el Cefereso de Almoloya de Juárez, en un cuarto cercano al de Mario Aburto Martínez, éste mencionaba que él no había sido quien atentó contra el licenciado Luis Donaldo Colosio, sino Jorge Sánchez Ortega". Las Fiscalía para el Caso Colosio descartó por completo el señalamiento de Joaquín Guzmán Loera, de acuerdo con la exposición de la línea "Existencia o no de un segundo disparador", contenida en el tomo III del Informe de la Investigación del homicidio, editada por la Subprocuraduría Especial, en el capítulo "Posibles cómplices y encubridores".

SÁNCHEZ ORTEGA

Alguien extiende el brazo y acerca la Taurus .38 con cachas de madera a la cabeza de Luis Donaldo Colosio Murrieta, este día 23 de marzo de 1994, en acto de campaña presidencial.

El candidato acaba de bajar del templete. Saluda de mano. Se desvanece con la cabeza chorreada de sangre. Segundos después Jorge Antonio Sánchez Ortega, agente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), es detenido por la policía municipal de Tijuana.

Él habla por radio dentro de un volkswagen, el mismo vehículo en el que llegó a Lomas Taurinas, una colonia periférica de la frontera. Alguien lo ha visto correr. Y ese alguien ha visto que lleva la chamarra pintada de sangre, en la parte del antebrazo izquierdo.

Ese alguien es el comandante Carlos Federico Torres Ramírez, jefe dela Policía Municipal y Tránsito de Tijuana y es quien ahora lo detiene mientras los cubre un remolino de polvo y personas. Jorge Sánchez Ortega es llevado a la Subprocuraduría local.

Le practican la prueba de rodizonato de sodio. Es el método con el que se detecta si hay residuos de plomo y bario, dos de los componentes químicos de un cartucho de arma de fuego. Da positivo. A partir de ahora, Sánchez Ortega se convierte en uno de los posibles tiradores.

El segundo o tercero, según se armen las piezas de este rompecabezas en la memoria pública.

Estaba en Lomas Taurinas porque Alejandro Ibarra Borbón, subdelegado del CISEN en Tijuana, lo había instruido, además de a Moisés Aldana Pérez y José Luis Pimentel- para que recabaran información del ambiente sociopolítico del acto de campaña. Cuando ocurre el disparo lo separaba 1.50 metros del candidato, según su declaración ministerial.

LA SANGRE, ¿CÓMO SE EXPLICA?

Esa mancha de sangre de Jorge Sánchez Ortega fue explicada por él mismo de esta forma ante Ministerio Público.

• El 24 de marzo de 1994 declaró:

"…que al tratar de acercarse al licenciado Colosio, alguna de las personas que ahí se encontraban haciendo el traslado del herido, le mancharon la manga izquierda de la chamarra de color blanco que traía puesta el de la voz, de sangre, no habiéndose percatado de ello…"

• El 25 de agosto de 1994 aseveró que estaba

"…mirando que llegaba una ambulancia que se paraba detrás de las camionetas, observando entonces que bajaron a una persona herida de (una) Blazer negra, que esto lo vio como a un metro de distancia, ya que el emitente se acercó a ver qué sucedía, observando herido al licenciado Colosio, al que pasaron a la ambulancia para enseguida arrancarse, que se percató eran como seis hombres los que cargaron al licenciado Colosio, que ellos se encontraban con sus ropas manchadas de sangre, que entre ellos gritaban que todo fuera rápido, que no puede proporcionar la media filiación de los mismos por lo rápido de los hechos, pero si ubica a uno de ellos como una persona blanca de cabello castaño claro y calvo, que este sujeto le llamó la atención por parecerse al presidente estatal del PRI, refiriéndose a lo escaso de su cabello y su estatura, que el de la voz piensa fue en ese momento en que lo mancharon de sangre, sin poder precisarlo, ya que nunca observó su ropa".

• El 31 de enero de 1995 manifestó que:

"…se percata como a 150 metros aproximadamente, tomando como referencia el puente de madera, se detiene (una) la camioneta Blazer y los otros vehículos, ya que fue alcanzada por una ambulancia que tenía las letras Delta, percatándose que efectivamente se trata del licenciado Colosio el cual se veía herido y manchado de sangre en el pecho y la cara, encontrándose el de la voz a una distancia aproximada de un metro con cincuenta centímetros, a un metro de distancia se da cuenta que diferentes personas al parecer de su cuerpo de seguridad lo pasaron a la ambulancia y arrancó inmediatamente con sirena prendida, siguiéndole todos los automóviles, que el de la voz no ayudó en ningún momento a pasar el cuerpo del licenciado Colosio de un vehículo a otro y solamente observó que posteriormente se dirigió corriendo a donde se encontraba estacionado su vehículo el cual lo abordó y entabló comunicación por radio con el señor Alejandro Ibarra".

EN TODO ESTO, ¿QUÉ TENÍA QUÉ VER "EL CHAPO"?

El periódico estadounidense The Dallas Morning News publicó el 7 de agosto de 1999 un artículo firmado por Tracey Eaton en el que refería un reporte del Centro de Inteligencia de El Paso, dependiente de la DEA, así como del FBI.

El reporte sostenía que Joaquín Guzmán Loera había ayudado a financiar la campaña presidencial y que uno de los socios del traficante planeaba contribuir con 3.5 millones de dólares.

Más aún, el documento indicó que "El Chapo" buscó al candidato presidencial porque consideraba que era "el puntero". El 25 de enero de 2000, las autoridades de Estados Unidos informaron a la autoridad mexicana que según una fuente confidencial, una persona, de quien omitieron el nombre, había declarado que el dinero de Guzmán Loera fue utilizado para cubrir los gastos de la campaña de Luis Donaldo Colosio, a través de una persona que había ostentado la dirección del aeropuerto de Tijuana.

Relataron también que se había organizado una reunión de alto nivel en esa ciudad antes del asesinato de Luis Donaldo Colosio para acordar la forma de dirigir fondos de un socio de la campaña.

El oficio 179/2000 del 3 de marzo de 2000 contenía los informes PGR-00-0038, PGR-00-0039 y PGR-00-0040, signados por Michael G. Garlan, agregado de la Embajada de Estados Unidos.

Los tres comunicaron que en Estados Unidos había antecedentes criminales de la persona que dirigía el Aeropuerto de Tijuana.

Todos relacionaban a esa persona con actividades de narcotráfico y lavado de dinero en varios estados de la Unión Americana y México, así como con miembros muy importantes del narcotráfico mexicano.

Pero el legajo de reportes también indicó que esa persona se encontraba detenida y sentenciada a cadena perpetua, acusada por conspiración y posesión de cuatro toneladas de cocaína en Texas.

En efecto, en México, la Policía Judicial Federal encontró una historia de narcotráfico. Había alguien detenido en Estados Unidos que había traficado grandes cantidades de droga hacia Estados Unidos.

En 1993, esa persona había sido detenida en Baja California con un tráiler en el que transportaba siete toneladas y media de cocaína dentro de latas de chiles, destinadas a ser entregadas en una bodega de su propiedad, en Tijuana.

Esos datos se desvirtuaron con el tiempo. Jamás se encontró la coincidencia entre un director del Aeropuerto de Tijuana y droga en latas de chile. Y cuando se le llamó a cuentas, Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo" Guzmán manifestó que no poseía ninguna pista sobre el crimen de Luis Donaldo Colosio Murrieta. Lo que sí transmitió es que Aburto le dijo que él no había matado al licenciado Colosio, que había sido Jorge Sánchez Ortega.

ABURTO EN SUS FÁBULAS

Cuando conversa, Aburto Martínez es un hombre proclive a los monosílabos o al silencio. Pero en la palabra sobre papel, sí ha sido generoso: ha escrito incluso detrás de sus dibujos o pinturas, casi siempre sobre historias de desventura y justicia. Para elaborar su perfil psicológico, los especialistas se basaron más en su escritura que en su palabra dicha. Ya fuera en la breve conversación -la que mantuvo con "El Chapo", como en la escritura, el mensaje de Mario Aburto Martínez ha sido uno: "Yo no le disparé al licenciado Colosio".

Entre 1994 y 2000, Mario Aburto Martínez escribió 12 fábulas y decenas de cuentos cuya estructura y contenido fueron analizados para los fines de la investigación criminalística de su caso. El chivo, el búho, la tortuga, el camaleón, el gusano, el cerdo, el pato, las hormigas, el topo, la víbora y el zopilote son algunos de los protagonistas de sus relatos. Los juicios y la injusticias son las circunstancias.

La libertad, siempre una justicia divina que llega a poner orden y brindar libertad, es la moraleja.

Los psicólogos contratados para el caso Colosio, dudaron de la autenticidad de la autoría y calificaron esos textos como "lejanos a las reglas de la Literatura".

Pero a la vez, los mismos analistas de la conducta reconocieron la insistencia del interno a decir que es inocente.

"A través de sus fábulas, Mario Aburto indica que recibió presiones de infinidad de gentes de diferentes estatus sociales: Presidentes, Congresistas, legisladores de diferentes partidos (…) Gobernantes del Estado", se indica en los documentos de los psicólogos contenidos en el Informe de la Investigación del homicidio del licenciado Luis Donaldo Colosio Murrieta, El Autor Material, elaborado por la Subprocuraduría Especial para el Caso Colosio.

El escritor Augusto Monterroso, en 1996, en una entrevista, poco antes de presentar su libro "Cuentos, fábulas y lo demás es silencio", dijo: "La vida es cruel. La literatura tiende a suavizar esa crueldad".

En la introducción a uno de sus textos de apuntes históricos, políticos y culturales, el asesino confeso, dice: "Pero Quién pudiera pasar por algo la necesidad imperiosa de escribir cuando por sus venas corre la tinta que le apremia a realizar el rito sagrado de plasmar en el papiro las inquietudes; las interpretaciones más claras, precisas, veraces y esactas de las cosas, que a juicio del actor y Su libre albedrio le parescan".

Para él, escribir fue una actividad incesante en los primeros años de cautiverio. Leer, también.

En el tomo II del informe, se indica que desde su ingreso al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) de Almoloya de Juárez (hoy de El Altiplano) en 1994 y hasta 2000, solicitó 370 libros y 175 revistas.

Los temas que más le interesaron fueron Economía política, textos clásicos y pintura. A partir de 1999 fue menos asiduo a la lectura porque, según refirió, requería un ajuste en la graduación de sus anteojos.

CUANDO LA PINTURA SIRVE PARA ESCRIBIR

La otra actividad ocupacional que Mario Aburto Martínez realizó con más constancia en sus primeros años de reclusión fue la pintura. A las clases de música, donde aprendió a tocar guitarra y cantar corridos, dejó de asistir a los dos años de ingresar al Cefereso. Al cine-debate fue de manera esporádica.

A las obras del taller mecánico no se adaptó porque no le permitieron utilizar el torno con el alegato que sus manos eran lentas y hasta torpes (él le escribió una carta a la directora, pero la respuesta fue negativa). Los especialistas analizaron 32 dibujos y pinturas.

Mario Aburto eligió como temas, los religiosos, los paisajes, los bodegones, dos retratos de hombre, dos autorretratos y bustos de mujeres o mujeres completas. Al analizar sus trazos, los especialistas no encontraron datos que reforzaran los aspectos psicóticos de personalidad, atribuidos a su ser poco después de su detención. Reconocieron "psiconeurosis mixta" que significa obsesión, histrionismo, depresión y quizá, hipocondria.

Al final, quedó asentado que Mario Aburto Martínez vive enojado, a disgusto con la sociedad, con sus circunstancias, consigo mismo, que se opone a todo, que se contradice y que detesta su insatisfacción.

Refirieron que mostraba regresiones frecuentes que quizá coincidían con las experiencias cuajadas en la impotencia para lograr la defensa y que esa, al parecer, era el área más afectada de su vida.

Si se toma en cuenta la opinión del tallerista y que cada cuadro y dibujo que hizo entre 1994 y el 2000, tiene palabras escritas detrás o en un margen, lo que al interno le interesaba, en realidad, era la escritura.

En 1997, el responsable de la clase de Pintura, indicó que el interno no hacía los dibujos frente a los demás compañeros por temor a equivocarse pues no aceptaba nada que pudiera ridiculizarlo.

En la selección de colores, no usaba el negro porque para él significaba depresión.

También prescindía del rojo que era agresión. Sólo usaba colores pastel.

Un año después, el tallerista de pintura dijo que Mario Aburto Martínez tenía errores de perspectiva y manejo de línea, y volvió a decir que no aceptaba errores. "Cuando se le corrige asume una actitud de enojo, se molesta y dice que a él, nadie le enseñó nada".

Dijo el profesor de Pintura que Aburto era muy detallista en lo que pintaba, pero ese año -1998- evitaba el amarillo porque le causaba mareos.

"Mario tiene facilidad para dibujar, no así para la conceptualización de la idea; también se le dificulta el manejo con los colores, prefiere los suaves que para él representan tranquilidad, no utiliza el contraste, sus tonos los mantiene en una monocromía y dice que el color amarillo lo bloquea", expuso el profesor ante elementos de la Subprocuraduría de los trazos de Aburto.

Hay dos dibujos que a la Subprocuraduría le parecieron importantes en la elaboración del expediente. En uno aparecen dos niñas, una de las cuales es su hermanita, según dijo.

El otro fue un autorretrato en óleo con acuarela donde se encuentra sentado con un símbolo patrio. En realidad, el tallerista le explicó a los psicólogos que no se trataba de ninguna alusión ideológica.

La idea era dibujar a Venustiano Carranza o Benito Juárez, pero como no le iban a salir bien, le pareció una falta de respeto y prefirió dibujarse él.

Aunque, según el informe, la pintura ha estado en sus preferencias para ocuparse, Mario Aburto tuvo uno de esos enojos que a través de estas dos décadas se le han atribuido en los perfiles psicológicos dados a conocer por la PGR.

Presentó sus trabajos en una exposición, pero dado que no le compraron, se molestó y expresó que jamás volvería a participar. Una de las cosas que dijo es que le parecía morboso exponer su obra.

En 2000, Mario Aburto le vendió algunos de sus trabajos a la encargada de la actividad de cine-debate en 600 pesos. De esa cantidad, gastó 254 pesos en artículos para manualidades (pinceles y pinturas).

Ese mismo año se realizó una Expo Venta en Toluca donde Mario Aburto se animó a exponer de nuevo.

PERFIL INASIBLE, SÓLO POSIBLE POR SUS PALABRAS

Con Mario Aburto Martínez se siguió una psicoterapia con temática libre, que durante los primeros años se mantuvo en un nivel superficial, dado que el interno pidió cambio de psicólogos varias veces y se mostró callado.

En el informe sobre su caso, se reconoce que hasta el 2000, los profesionales de la conducta no habían podido penetrar al nivel inconsciente.

Los psicólogos jamás se han retractado del diagnóstico de transtorno narcisista de la personalidad de Mario Aburto Martínez.

En 1998, ampliaron el diagnóstico con un transtorno paranoide, para lo cual, consideraron que el interno debía ser evaluado en el contexto de la realidad que vivía. Aburto reaccionaba al encierro con un mecanismo de defensa.

Si se toma en cuenta el número de visitas de Aburto Martínez en los primeros años de su prisión, puede decirse que fue un hombre con muy poco contacto con el exterior.

Entre 1995 y 1996, lo visitaron su abogado, Héctor Sergio Pérez Vargas 16 veces; su defensor legal provisional, José Clemente Navarro Marqués cuatro veces y el médico Jorge Mancillas Treviño, dos veces.

También estuvo María Luisa Martínez Pinones, su madre, sólo una vez, el 19 de abril de 1994. Acudió, por su parte, la religiosa Mary Antonia Brenner en un par de ocasiones, en 1994 y otra en 1998.

Una cuñada, Alma Elizabeth Aburto, estuvo dos veces, en 1996.

Y además está el registro de una amiga, Irma Guerrero Magaña, en 1996, según datos de la PGR.

Esa instancia se negó a brindar información a la solicitud de un ciudadano para conocer las visitas que Mario Aburto ha recibido en el penal de Puente Grande, Jalisco, a donde fue trasladado, ni en el de Tabasco, donde su familia ha dicho que se encuentra ahora.

FUENTE:
http://www.noroeste.com.mx/publicaciones.php?id=935858

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En caso Colosio, la gente no creyó lo del asesino solitario: Camacho y Palma en CNN

Mensaje por belze el Marzo 26th 2014, 02:11


En caso Colosio, la gente no creyó lo del asesino solitario: Camacho y Palma en CNN

Manuel Camacho dijo que "lo peor que puede haber es que nos quedemos en esa situación, en donde se terminan los procesos judiciales y por otro lado la gente no cree". Samuel Palma agregó que él no comparte la versión del asesino solitario, en esta "situación tan compleja e inédita".


Redacción AN
marzo 24, 2014 12:48 pm


Manuel Camacho, senador de la República, y Samuel Palma, ex coordinador de asesores de Luis Donaldo Colosio en 1994, hablaron sobre el magnicidio de hace dos décadas que, coincidieron, frenó la voluntad del priista para democratizar el país y, pese a las investigaciones judiciales, la gente no cree la versión del asesino solitario.

En entrevista con Carmen Aristegui en CNN, Camacho Solís contó que el asesinato de Colosio debe analizarse desde las respuesta de “¿cuáles fueron las consecuencias de ese asesinato?, ¿qué pasó después más allá de los personajes?”. Consideró que con el crimen “no pasó nada bueno para el país, estamos en una situación de deterioro. Lo que pudo haber sido una transición de mucho mayor profundidad en la democracia, no se dio, y en ese sentido deberíamos empezar a ver las consecuencias políticas mayores de los acontecimientos, más allá de circunstancias que predominaron en ese momento”.

Camacho también habló sobre su trabajo en Chiapas: “Mucha gente lo escribió, lo decía, pero el punto era ¿qué fue lo que pasó en el país?, y lo que pasó en el país es que el día 1 de enero hubo una rebelión en Chiapas que cambió de manera radical la situación que se vivía en ese momento en la política, frente a esa situación se generan dos posiciones dentro del gobierno, una posición que era: terminemos con la rebelión con una operación militar, detener a los líderes y ahí va a terminar todo. Otra posición, que fue la que yo defendí, de que eso iba a llevar a una serie de violaciones gravísimas a los derechos humanos y que debíamos intentar una solución política, en esa definición es que yo me voy a Chiapas”.

“El día que yo me voy a Chiapas desde luego que yo jamás pensé que pudiera ser candidato, porque el argumento que dan para decir que yo estaba pensando ser candidato es que dije que me iba sin sueldo para después ser candidato, nadie leyó la Constitución, esta no prohibía que yo tuviera un cargo pagado en el gobierno para ser candidato. La Constitución prohibía que yo fuera miembro del gabinete y que no contara con suficiente tiempo para lanzarme a la Presidencia. Desde ahí se fueron construyendo una serie de cosas que son completamente falsas, que se repiten una y otra vez”, consideró.

Camacho dijo que en 1994 ocurrieron dos temas de forma paralela: “se inicia una campaña como se inician todas las campañas, con los protocolos del PRI y por otro lado hay un acontecimiento en donde la prensa nacional e internacional están metidos que es una sublevación”.

Sobre la investigación del asesinado, mencionó que ”mientras no conozcamos la verdad eso sigue mimando la legitimidad de las instituciones del país. Debemos dar pasos en distintas direcciones, deberíamos de introducir a la Constitución el derecho a la verdad para que judicialmente los ciudadanos tengan el derecho a reclamarla; dos, para que podamos establecer, si ese es el camino, comisiones de la verdad porque lo peor que puede haber es que nos quedemos en esa situación, en donde se terminan los procesos judiciales y por otro lado la gente no cree”.

Respecto a las reuniones que tuvo con Colosio, expuso: ”Hay dos cenas y me parece que eso nos sirve para hablar bien de Colosio con la mayor sinceridad. La primera fue en enero en donde le pedía a Luis Donaldo que firmara un acuerdo que estaban suscribiendo Cuauhtémoc Cárdenas y Diego Fernández de Cevallos a favor de la paz, la justicia y la democracia, y que ese acuerdo era una pieza fundamental para la estrategia para recuperar y convencer a la guerrilla para restablecer el diálogo, ahí lo suscribió, y ahí empezó la transición en el régimen electoral”.

Refirió que LDC firmó el acuerdo con “la mejor disposición” pero a la vez le pidió “arreglar las cosas” entre ellos.

“Luis Donaldo me dice arreglemos la cosas, yo contesté claro que sí, ¿qué es lo que quieres que arreglemos? y entonces (me dijo) ¿qué quieres, quieres ser candidato al Senado por el Distrito Federal?, ¿qué posición quieres en el gobierno”, le preguntó.

“Le dije: Luis Donaldo eso no es lo que me interesa, a mí lo que me interesa que termine bien lo de Chiapas y cualquier cosa que haga yo ahorita para favorecer al PRI me va arruinar la negociación en Chiapas, porque había un atipriísmo radical. Luego me dice ¿en qué podemos estar de acuerdo?, ahí dijimos terminemos bien lo de Chiapas, firmemos la paz en Chiapas”, aseguró Camacho.

Reconoció que sí había soñado con ser candidato a la República “porque me interesaba jugar ese papel de desmontar el régimen autoritario para poder tener una verdadera democracia en el país”, pero si Colosio lo iba hacer ”y yo me iba a llevar el mérito de haber colaborado en la construcción de la paz, para mí era más que satisfactorio”.

“El día 22 de marzo declaro que no voy a ser el candidato porque estaba la especulación y entonces él me llama (desde Sinaloa), me dice una cantidad de cosas buenas, casi como de hermanos, emocionado y agradecido y le contesté ’bájale Donaldo, bájale’. Obviamente, yo no estaba pensando que podía haber una cuestión criminal, estaría yo loco, sino estaba pensando en que esas expresiones demasiados favorables del candidato del PRI se hacían muy grandes, me iban a complicar la negociación en Chiapas, ese era mi mundo”, aceptó.

“Colosio era un hombre muy defensor del aparato, pero fue aprendiendo, estuvo dispuesto a dar el paso para la democratización del país, como lo demostró con su discurso (del 6 de marzo)”, agregó.

Mencionó que en 1994 había el “contexto perfecto” para desmontar el régimen autoritario.

“La pregunta es si a 20 años del asesinato, ¿logramos desmontar el régimen autoritario?, mi respuesta es que no“, finalizó Camacho.

Por su parte Samuel Palma expuso que con Colosio se dio “una situación verdaderamente compleja, inédita, nunca antes en la etapa hegemónica del PRI y del presidencialismo mexicano”, pues había un candidato que enfrentaba una situación tan adversa, no solamente en la posibilidad de que el candidato fuera sustituido en la especulación sino también en una relación compleja con el propio gobierno.

“Luis Donaldo inicia campaña el 10 de enero sin tener la opinión favorable del presidente de la República… la recomendación y la decisión de él es de iniciar campaña, quiero señalar que inicia sin la anuencia presidencial y tal vez esto marca una serie de desencuentros, falta de comunicación, una campaña cuesta arriba. Luis Donaldo era un hombre que creía que estos conflictos los podía resolver”, contó Palma.

“El destape es el 28 de noviembre y la toma de protesta de acuerdo a los estatutos del PRI, fue el 8 de diciembre, entre el 28 de noviembre y el 8 de diciembre que era la convención del PRI para la toma de protesta, porque el primer acto es el conocido destape donde los sectores se pronuncian a favor de una persona, eso es 28 de noviembre, después tenía que protocolarizar el PRI la toma de protesta”.

Y explicó que “lo que hace Luis Donaldo es un recorrido por el país previo al 8 de diciembre que finalmente se hace en la explanada del PRI, la toma de protesta. Después de eso hay actos de campañas y estamos en la etapa decembrina que ya no es época política, suspende la campaña, si no mal recuerdo, el 18 de diciembre”.

Sobre el asesino solitario, Palma dijo que no comparte esa versión.

“Desde luego no la comparto (versión del asesino solitario) y por varias razones; primero, los propios fiscales que en su momento fueron nombrados por la autoridad llegaron a conclusiones distintas, que si el giró, que si la acción concertada, hasta llegar a que los peritos señalan que la bala estaba alojada en la chamarra y a la hora de llevarlo se cayó de la chamarra”, mencionó.

“Yo sí considero que no hay elementos de credibilidad de estas versiones, esta situación tan compleja e inédita de la campaña de un candidato presidencial que termina muerto están vinculadas o no están vinculadas, yo pienso que están vinculadas necesariamente. Yo quisiera saber y probarlo, sigo pensando que la justicia más allá de un hombre como Luis Donaldo, que se lo merece, también se la merece el país y nuestra realidad, ojalá yo pudiera aportar algo pero lamentablemente no”, señaló Palma.

“Colosio era muy del PRI, pero buscaba cómo construir una democratización de su país. También quería darle respuestas a Chiapas”, finalizó.



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¿Qué le hice al presidente Salinas?; la última inquietud de Colosio

Mensaje por belze el Marzo 26th 2014, 02:27


¿Qué le hice al presidente Salinas?; la última inquietud de Colosio

Ángel Cabrera Marzo 24, 2014 5:02 pm

Un expediente desclasificado de la PGR, revela declaraciones recabadas por la Dirección Federal de Seguridad


Días antes de que el disparo de un revolver Taurus acabará con su vida, Luis Donaldo Colosio sabía que algo andaba mal. Preocupado, y con una sensación de soledad, se preguntaba: “¿Qué le hice al presidente Salinas?”.

El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la Presidencia sentía que cada día perdía el respaldo del mandatario. Previo al suceso en Lomas Taurinas, que cimbró al país aquél 23 de marzo, varios de sus más cercanos colaboradores escucharon frases que demostraban la intranquilidad del político sonorense.

Lealtad inquebrantable

Colosio, según las declaraciones recabadas por la Dirección Federal de Seguridad y contenidas en un expediente desclasificado de la Procuraduría General de la República (PGR), en su etapa de secretario de Desarrollo Social mantuvo una inquebrantable lealtad a Salinas.

Cuando se le mencionaba como presidenciable junto a Pedro Aspe, entonces secretario de Hacienda, y Manuel Camacho, regente del Distrito Federal, Luis Donaldo guardaba un respeto a la investidura presidencial al estilo de la vieja guardia priista.

Al oficializarse su candidatura, el 28 de noviembre de 1993, cambió la situación: dejó de ser un subordinado. El jefe de su escolta, Domiro García, fue el primero en notarlo: “dejó de ser una relación de subordinación jerárquico-administrativa, para transformarse paulatinamente en una relación entre candidato y presidente saliente”.

El primer roce con Salinas fue durante el inició de campaña: Luis Donaldo pensaba arrancar su proselitismo en una comunidad de la costa chiapaneca, sin embargo, el levantamiento zapatista del primero de enero de 1994 modificó el panorama.

Carlos Salinas pidió que eligiera otro estado para comenzar su campaña porque “los combates entre el ejército y la guerrerilla son reales”, según declaraciones del propio ex presidente, quien le advirtió el riesgo de adentrarse en una zona de conflicto armado.

Colosio hizo caso a la recomendación y buscó otra entidad con características de marginación similares a las de Chiapas, el municipio elegido fue Huejutla, Hidalgo.

Inicia la desobediencia

Días después, el presidente le solicitó que retrasara su inició de campaña, eran los primeros días del surgimiento del EZLN y la estabilidad del país estaba en vilo, pero Colosio se fue por la libre y comunicó a su equipo de campaña que la fecha para comenzar su carrera por la Presidencia no se modificaba.

La desobediencia desencadenó el primer signo de que el presidente y el candidato tomaron su distancia: el mismo día que Colosio arrancó su campaña, Manuel Camacho Solís era nombrado por la Presidencia como Comisionado para la Paz y la Reconciliación del conflicto de guerrilla.

Chiapas y el nombramiento de Camacho se convirtieron inmediatamente en el foco de atención, no sólo en el país, sino, en el mundo, y la campaña del candidato presidencial del PRI quedó relegada.

La repentina escalada de protagonismo mediático de Camacho Solís también molestó a Colosio, pesaba que éste tenía la “atención mediática pero no las soluciones”, según declaraciones de sus más cercanos colaboradores, el candidato priista tenía una propuesta de solución a la guerrilla, contenía cuatro puntos, pero Salinas no la tomó en cuenta.

Después del 10 de enero, cada domingo, el candidato visitó en Los Pinos en varias ocasiones al presidente, “ya era algo rutinario, las giras no abarcaban la provincia los fines de semana, y por ello, eran factibles esas reuniones”, declaró el mayor Germán González, de su cuerpo de seguridad.

Colosio llora y se decepciona

Como fueron pasando los días, la distancia se hizo mayor, las reuniones pasaron de acortadas a nulas, y para días antes de que muriera abatido en Lomas Taurinas, Colosio repetía: “por qué me hace esto el presidente Salinas”.

Rafael Reséndiz, uno de sus allegados, relató a la DFS una anécdota que da cuenta de la preocupación del candidato: “el domingo 13 de marzo encontrándose en su domicilio llegó el licenciado Colosio manifestándole nuevamente ‘por qué me hace esto el presidente Salinas’, esa idea le rondaba y le hizo cambiar su semblante.

La entereza del candidato demostrada en su emblemático discurso del seis de marzo, en una semana, cambio a un semblante de decepción y tristeza, reconocieron sus colaboradores.

El mismo Reséndiz confesó a la DFS que su círculo más cercano interpretó su angustia como “una falta de apoyo o descuido por parte del presidente Carlos Salinas de Gortari, quien le dio un espacio preponderante al licenciado Manuel Camacho Solis en contra de Luis Donaldo”.

Una semana antes de ser asesinado, los testimonios concluyen que Colosio “estaba muy mal anímicamente, abatido emocionalmente, tiste, atontado, como nunca antes lo había visto”.

El candidato confesó a su amiga, Dalia Fartuk, “que si se le seguían llevado la campaña así, iba a perder y que parecería y se veía que todo estaba enredado para que perdiera”.

En esa misma charla, Colosio lloró y le confesó: “viste lo que me hizo mi mejor amigo, el que me apoyó en toda mi carrera hasta ahorita en el puesto que estoy”.

Por ello, tuvo la idea de cambiar los puestos claves de su equipo, entre los que se encontraba Ernesto Zedillo, coordinador de campaña. Se lo comunicó al presidente, “sin precisarme el detalle de los mismos y era uno de los temas que íbamos a conversar en la cena de la etapa de su campaña en la que fue trágicamente asesinado”, señaló Salinas en su declaración.

Con tristeza y decepción por ver que su campaña carecía de apoyo, Colosio tenía previsto hacer cambios, sin embargo, la tarde del 23 de marzo de 1994, un disparo a la altura de la sien, cortó sus esperanzas de ganar la Presidencia.



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Las 15 muertes ligadas al caso Colosio

Mensaje por belze el Marzo 26th 2014, 03:21


Las 15 muertes ligadas al caso Colosio

REDACCION Marzo 25, 2014 2:34 am

Políticos, policías, integrantes del Estado Mayor Presidencial que murieron estuvieron vinculados con el atentado del candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio


Políticos, policías, integrantes del Estado Mayor Presidencial y agentes de Ministerio Público fueron asesinados entre el 23 de noviembre de 1993 y el 15 de septiembre de 1999. Todos ellos, alrededor de 15, estuvieron vinculados con el atentado del candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio.

Según datos contenidos en los expedientes de la PGR sobre el caso, por lo menos dos de esas muertes se registraron antes del crimen perpetrado contra el priista, aquella tarde del 23 de marzo en Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California.

Tres personas que participarían en el equipo de seguridad del candidato presidencial fueron asesinadas, dos antes de la muerte de Colosio y otra después. Tal es el caso de José Luis Larrazolo Rubio, un comandante de la Policía Judicial Federal que iba a integrarse a la campaña de Colosio, pero que fue asesinado en enero de 1994.

Otro de los casos más conocidos de personas vinculadas al caso Colosio y que resultaron muertas es el de Ernesto Rubio Mendoza, ejecutado la misma noche del 23 de marzo de 1994 en un taller mecánico de Tijuana, a quien el investigador privado Humberto López Mejía señalaba como el verdadero hombre detenido en Lomas Taurinas y el asesino material, y de quien decía tenía un gran parecido físico con Mario Aburto.

Rubio era el hombre de confianza del ex comandante Raúl Loza Parra, encargado de las primeras investigaciones del caso Colosio. Loza encargó a dos agentes bajo sus órdenes filmaran el mitin de Lomas Taurinas.

Rebeca Acuña Sosa, una agente del Ministerio Público federal que participó en la integración de la primera averiguación previa del magnicidio, fue asesinada en febrero de 1996.

El 19 de julio de 1996, dos años después del atentado contra Colosio, el jefe de seguridad del PRI durante la campaña presidencial, Isaac Sánchez Pérez, también fue asesinado por tres sujetos a bordo de un vehículo.

Según el informe de la Subprocuraduría especial en el caso, la prensa nacional e internacional reveló que al menos ocho personas fueron asesinadas por investigar sobre el tema Colosio. Sin embargo, la PGR dio a conocer que no existió relación entre los homicidios y el proceso de investigación.

Jorge Antonio Sánchez Ortega, un agente del Cisen que estuvo en la escena del crimen y fue detenido por la Policía de Tijuana, fue liberado la madrugada del 24 de marzo, a pesar de que dio positiva la prueba de radizonato de sodio y a pesar de que lo detuvieron cuando huía del lugar de los hechos. Llevaba sangre en su chamarra y ésta resultó del mismo tipo de la de Colosio (A negativo). Se parece mucho físicamente a Aburto. Fue liberado por autoridades federales.

Tiempo después asesinaron a Federico Benítez, el jefe de la policía de Tijuana, quien “por error” tuvo a sus agentes cerca de Lomas Taurinas y osaron detener a Sánchez Ortega.



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Colosio, el impostor

Mensaje por belze el Marzo 29th 2014, 15:39


Colosio, el impostor

ÁLVARO DELGADO
25 DE MARZO DE 2014
ANÁLISIS


MÉXICO, D.F. (apro).- Luis Donaldo Colosio es un ídolo fabricado con amnesia, ignorancia y mentiras, porque su comportamiento real como político priista y salinista fue la antítesis del demócrata.

La biografía política de Colosio –que este 23 de marzo cumplió dos décadas de haber sido asesinado por el sistema al que sirvió y del que se sirvió– está asociada a los fraudes electorales, los asesinatos políticos, los latrocinios y tantas arbitrariedades del poder priista en su expresión más siniestra: El salinismo.

Afiliarse es un acto de adhesión, no de repudio, y Colosio empezó a militar en el PRI en 1968, el año de la matanza de estudiantes en México, y su supuesto compromiso de democratizar el poder –en vísperas de su sacrificio– es la nítida confesión del régimen represor al que perteneció.

Más aún, con la arrogancia de los autócratas, Colosio daba por hecho que sería Presidente de México. ¿Cómo pensaba ganar? Como estaba acostumbrado el PRI y él mismo: A la mala.

La supuesta conversión de Colosio a la democracia sigue siendo, a dos décadas de su asesinato, una fantasía barata. Los hechos acreditan que fue un priista más sometido a Salinas, su jefe hasta su muerte.

Como coordinador de la campaña de Carlos Salinas, en 1988, Colosio fue protagonista principalísimo de una elección marcada por el fraude electoral y los asesinatos de Francisco Xavier Ovando y Román Gil, colaboradores de Cuauhtémoc Cárdenas, que fueron los primeros dos de los más de 500 cometidos en el sexenio contra simpatizantes de éste.

Presidente del PRI por decisión de Salinas, Colosio fue el responsable de todos los operativos fraudulentos en las elecciones que siguieron para imponer una “democracia selectiva”: En 1989, por ejemplo, Michoacán no y Baja California sí.

A Michoacán, Colosio envió una legión de mapaches electorales para recuperar el estado, encabezados por José Guadarrama Márquez –ahora perredista operador de Jesús Ortega–, y en Baja California cedió la primera gubernatura al PAN con Ernesto Ruffo.

En la elección de 1991, Colosio se propuso la recuperación del PRI al costo que sea. Decía Colosio: “Queremos la mayoría en el Congreso para seguir acompañando al presidente Carlos Salinas de Gortari en el cumplimiento del mandato social de transformar la vida nacional”.

Y sí: Lo logró con el recién creado Instituto Federal Electoral /(IFE) bajo el control de su partido, con Salinas como coordinador de la campaña desde el gobierno, con multimillonarios recursos del Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) y con todas las mapacherías.

Hasta la prensa extranjera, fascinada por las reformas privatizadoras de Salinas, observó el festín de trampas: Carrusel, ratón loco, operación tamal, compra y coacción de voto, “rasuramiento” del padrón.

Aún existía el Colegio Electoral, donde los presuntos diputados defendían su triunfo y ahí se repitió la tradición: La oposición denunció, el PRI aplastó.

Colosio, quien fue subordinado del subsecretario Manuel Camacho Solís en la Secretaría de Programación y Presupuesto encabezada por Salinas, fue también un falsario de la democratización del PRI y represor de los disidentes Rodolfo González Guevara, fundador de la Corriente Crítica quien terminó por renunciar.

Y el único intento cupular para la supuesta democratización, el Movimiento para el Cambio Democrático (MCD), muy pronto se frustró también, como lo narra el periodista Julio Hernández López, quien fue invitado por Colosio para presidir como secretario adjunto del CEN ese organismo.

En su libro “Las horas contadas del PRI, la historia real de una disidencia por la democracia”, editado por Grijalbo en 1997, Julio cuenta que, tras acciones en los estados para sacudir al PRI –que él mismo presidió en San Luis Potosí entre 1994 y 1995–, el intento se frustró.

“Colosio no podía contradecir las instrucciones de Carlos Salinas y José María Córdoba. Y la instrucción, después de la asamblea, era la de reversa completa. Marcha atrás. Media vuelta. A esperar mejores tiempos.”

Añade: “Platiqué con Colosio. Empujar sería contraproducente para el proceso en general y para el proceso en particular. No había condiciones, las circunstancias habían cambiado”.

Julio renunció a la secretaría adjunta, aunque siguió al frente del MCD, “pero todo se deshizo. A fin de cuentas éramos un movimiento cupular, dependiente de la voluntad y la protección del presidente del partido”.

Ese presidente del PRI se incorporaría, en 1992, al gabinete como titular de la Secretaría de Desarrollo Social, creada para él por Salinas, tras la recuperación electoral del año anterior. Cargado de recursos, perfilado ya para ser el ungido de su jefe, Colosio recorrió el país en una abierta precampaña.

El 5 de noviembre de 1993, tres semanas antes de su destape, Colosio descendió a la lisonja con Salinas, en Tehuacán, Puebla:

“Esta es una ocasión propicia para rendir un reconocimiento al hombre que conduce con gran acierto y compromiso los destinos del país: Carlos Salinas de Gortari.

“Creo que aquí, como en el resto del país, la obra del gobierno de la República finca las bases de un nuevo tiempo mexicano, en el que está presente de manera decisiva la labor y el desempeño de su liderazgo permanente y ejemplar, de su temple y de sus profundas convicciones (…).

“Por su liderazgo, el Presidente supo convocar, unir y construir mejores destinos para el país y anticiparse a los cambios mundiales, sin vacilar en defender su soberanía (…).

“Por la magnitud de las transformaciones emprendidas, la obra de Carlos Salinas seguirá siendo fuente de inspiración en los años venideros”.

¿Colosio un demócrata? Qué tontería…

Comentarios en Twitter: @alvaro_delgado

(Las opiniones expresadas en el texto son responsabilidad exclusiva del autor)



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López Obrador se reunión con Luis Donaldo Colosio dos días antes de su asesinato

Mensaje por belze el Marzo 29th 2014, 15:42


López Obrador se reunión con Luis Donaldo Colosio dos días antes de su asesinato

LaOriginal / 4 días ago

Andrés Manuel López Obrador señaló que se reunión con Luis Donaldo Colosio dos días antes de su asesinato.


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A un día de conmemorarse el XX aniversario del asesinato del excandidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional, Luis Donaldo Colosio, Andrés Manuel López Obrador, lamentó que nunca se haya aclarado la muerte del político sonorense y lo calificó como un hecho cobarde.

“Sostengo que fue un crimen de Estado, porque los asesinatos políticos nunca se aclaran. Lo mismo que pasó con el asesinato del ex presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy. Nunca se aclaró”, AMLO

Afirmó que Colosio Murrieta tenía una visión distinta sobre todo en el tema de política económica. Recordó que dos días antes de su asesinato, en una cena en la que participaron ambos, Colosio dijo: “Hay que regresar a (John Maynard) Keynes y dejar a (Milton) Friedman”—ideólogo de los tecnócratas que dominan México—.

López Obrador dijo que Carlos Salinas de Gortari, Pedro Aspe, Ernesto Zedillo “y los panistas que llegaron después”, han sido seguidores de las ideas de libre mercado del economista Milton Friedman.

“Aunque no creo que Fox sepa quién fue Friedman, ni Keynes, y el que está ahora menos, ese no sabe ni cuáles son las capitales de los estados”, expuso.

Al finalizar conferencia de prensa en Colima, Colima, López Obrador, fue interrogado sobre la supuesta separación entre el ex presidente Salinas de Gortari y el priista Peña Nieto, afirmó que esto puede ser debido a la ambición de Peña Nieto y su grupo, que están de por medio los negocios en la paraestatal PEMEX.

“Ya cesaron a (Francisco) Rojas—personaje cercano a Salinas— de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Peña y su grupo quieren quedarse con todo. Quiere hacer una especie de nuevo grupo Atlacomulco o ‘Atracomulco’. No compartir los negocios y las tranzas, por eso hay diferencias. Cuando se reparte mal el botín hay motín” subrayó.



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Re: Caso Colosio. "Llevaron a otro a la PGR,lo hicieron pasar por mí"

Mensaje por Lanceros de Toluca el Abril 5th 2014, 23:24

Lo que me choca es que pongan aColosio como el gran salvador de la Patria cuando era otro priista mas. Si acaso reformista "al estilo Peña Nieto" pero no mucho mas. Hay un carton de Calderon muy bueno al respecto.

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Re: Caso Colosio. "Llevaron a otro a la PGR,lo hicieron pasar por mí"

Mensaje por belze el Abril 19th 2014, 23:27

Si no hubiera sido asesinado, diría el populacho lo mismo que de cualquier otro presidente.
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Los viajes de Durazo a París para llorar a Colosio

Mensaje por belze el Abril 19th 2014, 23:29


Los viajes de Durazo a París para llorar a Colosio

14. abril, 2014 Autor: Álvaro Cepeda Neri * Conjeturas Comenta

I. La autoría del homicidio de Colosio para deshacerse de él al cuarto para las doce de la elección y sustituirlo por Zedillo, conduce a los pasillos del poder presidencial salinista, incluida por supuesto la pandilla de Zedillo-Liébano Sáenz, sin faltar quien “mucho tuvo que ver”: el tenebroso franchute José Córdoba, ahora asesor de Luis Téllez en la Bolsa Mexicana de Valores, el casino del capitalismo mexicano. A 20 años de ese crimen político, los colosistas dizque lo recuerdan y le lloran, y hasta Peña se apuntó haciendo una equivocada comparación entre el magnicidio de Obregón y el asesinato en Lomas Taurinas, Baja California. Tal vez el sicario haya sido el encarcelado Mario Aburto, pero la mano invisible que ordenó lo privaran de la vida fue la mano peluda del salinismo. Aquel 23 de marzo de 1994, el sonorense fue ultimado en Tijuana, y el país estuvo a un tris del golpe de Estado por ese evento y los demás asesinatos, el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y la imposición de Zedillo como sucesor de Colosio y de Salinas.

II. Pues bien, al expriísta, expanista, experredista y por el momento lopezobradorista en el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Alfonso Durazo Montaño, lo persiguen al menos dos misterios sospechosos (recordemos el sospechosismo de Creel): uno, la maleta que tenía Colosio con más de 10 millones de pesos de aportaciones para su campaña y que “desapareció” tras su homicidio, y enterado Salinas de ese donativo por quien lo hizo, investigó su paradero, y con eso obligó a Durazo a aceptar un cargo que rechazaba en el entonces Departamento del Distrito Federal. El otro misterio son sus viajes a París, uno al poco tiempo del asesinato de quien fuera escogido por Salinas (“¡No se hagan bolas, es Colosio!”), creyéndolo manipulable. Cuando se dio cuenta que éste se independizaba y pintaba para rectificar al salinismo, y como no quiso renunciar a la candidatura, lo sacaron de la escena con al menos dos balazos certeros: uno en la cabeza y el segundo –por otro gatillero que no fue Aburto– en un costado.

III. Y para llorar a su amigo (y dice que también discípulo), Durazo organizó más de tres viajes a la capital de Francia como muestra de luto y pesar. Es cierto que él y su familia tienen un negocio de venta de gas en Sonora, pero no parece que diera tantas ganancias como para cruzar el Atlántico, llegar a París y desde ahí turistear por Europa. Como hayan sido financiados, lo cierto es que Durazo no quería estar en nuestro país. Allá, dándose la gran vida, derramaba lágrimas (como los cocodrilos al estar tragando su presa) con los platillos de la cocina francesa; española cuando se iba a Madrid; italiana al llegar a Roma, etcétera. Por esos lugares tramó salirse del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y empezó sus contactos con el Partido Acción Nacional. Y cuando el loquito Fox se agandalló la candidatura, se alistó como foxista al frente de la cruzada, difundiendo que Fox era el “salvador” del país. Como poseído echaba pestes al PRI, y con su sonrisita ingenua de siempre cultivaba amistad con los panistas Korrodi o Ramiro Garza Cantú, hasta ser nombrado secretario particular de Fox, de donde lo corrió Marta, porque ambos se estorbaban… Así lloró Durazo a Colosio.

*Periodista



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Re: Caso Colosio. "Llevaron a otro a la PGR,lo hicieron pasar por mí"

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